Otra carta de los cuatro cardenales al Papa. También sin respuesta

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A siete meses de distancia de los «dubia«, el papa Francisco recibió a mediados de esta primavera otra carta de los mismos cuatro cardenales, firmada por Carlo Caffarra en nombre de los otros tres: Walter Brandmüller, Raymond L. Burke y Joachim Meisner.

Y también a esta carta, como ya había sucedido con los «dubia», no la ha respondido.

Los cuatro cardenales pedían al Papa ser recibidos en audiencia. Para hablar con él de las divisiones generadas por «Amoris laetitia» y de la consiguiente «situación de confusión y de desconcierto» en gran parte de la Iglesia.

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La carta está en las manos de Francisco desde el 6 de mayo. Pero la prolongada ausencia de una respuesta ha ampliado la naturaleza. Como ya sucedió por los «dubia», los cuatro cardenales consideran ahora justo que la carta sea ofrecida a la reflexión de todo el «pueblo de Dios», del cual sale el pedido de clarificación al que ellos dan voz.

El texto íntegro de la carta, traducida del original italiano, se reproduce más abajo.

Pero entre tanto es también útil advertir que en los 45 días transcurridos entre la entrega al Papa de la carta y su publicación, la Babel de las interpretaciones de «Amoris laetitia» – pero no sólo eso – ha ido creciendo posteriormente.

Se pueden señalar en este sentido estos otros hechos.

– En Polonia, la Conferencia Episcopal anunció que en octubre publicará las directrices para la aplicación de «Amoris laetitia» que mantendrán firme, sin excepciones, la enseñanza de Juan Pablo II sobre los divorciados que se han vuelto a casar, quienes podrán recibir la comunión sólo si se comprometen a vivir «como hermano y hermana».

– En Italia, la Conferencia Episcopal de la región de Sicilia publicó las «Orientaciones pastorales» sobre el capítulo octavo de «Amoris laetitia» que prevén «soluciones prácticas diferenciadas según las situaciones», incluyendo la absolución y la Comunión para los divorciados que se han vuelto a casar que viven «more uxorio».

– También en Bélgica los obispos dieron vía libre, en una «Carta pastoral«, a la Comunión para los divorciados que se han vuelto a casar, aunque simplemente «decidida en conciencia».

– En Argentina, en la diócesis de Reconquista, el obispo Ángel José Macín, incardinado allí por el papa Francisco en el 2013, festejó públicamente la readmisión plena en la Iglesia de casi treinta pareja de divorciados que se han vuelto a casar y que siguen viviendo «more uxorio», dándoles la Comunión – ha dicho – al término de un recorrido colectivo de preparación sobre la base de las indicaciones de «Amoris laetitia» y de la posterior carta escrita por el Papa a los obispos de la región del Río de la Plata.

– También en Italia, el teólogo Maurizio Chiodi publicó en el último número de la conocida «Rivista del Clero Italiano» un ensayo en el que argumenta, a la luz de «Amoris laetitia», la posibilidad de la Comunión para los divorciados que se han vuelto a casar, sobre la base de «una teoría de la conciencia más allá de la alternativa de la norma». La «Rivista del Clero Italiano» es editada por la Universidad Católica de Milán, bajo la dirección de tres obispos: Gianni Ambrosio, Franco Giulio Brambilla y Claudio Giuliodori. Y hace pocos días Chiodi ha sido nombrado por el Papa miembro ordinario de la renovada Academia por la Vida.

– Siempre en Italia, en Turín, el sacerdote católico Fredo Olivero confirmó que el grupo interconfensional «Spezzare il pane» [Partir el pan], en el que participa, se reúne una vez al mes para celebrar la Eucaristía ya sea en el rito católico o protestante, con todos los presentes que toman la Comunión. Se ha dicho con certeza que éste es el verdadero «pensamiento personal» del papa Francisco, según cuando ha dicho el 15 de noviembre del 2015 durante la visita a la iglesia luterana de Roma. Agregó que el dogma de la transustanciación se debe releer en clave «espiritual» y que, estando en Jesús, la Misa la puede celebrar cualquiera, no sólo un ministro ordenado. Don Olivero hizo esta «excursión» en el último número de «Riforma«, el semanario de la Iglesia Valdense.

– Y por último, en el Vaticano, resulta que ha sido instituida una comisión encargada de «reinterpretar» a la luz de «Amoris laetitia» la encíclica de Pablo VI sobre la anticoncepción, la «Humanae vitae». Forman parte de esta comisión Pierangelo Sequeri, director del Pontificio Instituto Juan Pablo II para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia; Angelo Maffeis, director del Instituto Pablo VI, de Brescia, y Philippe Chenaux, docente de historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Lateranense. El coordinador es Gilfredo Marengo, docente de antropología teológica en el mencionado instituto fundado por Juan Pablo II y partidiario desde hace tiempo de tesis revisionistas.

Éste es el estado de los hechos. Y ésta es la carta al Papa de cuatro cardenales que no se resignan.

Además de en italiano, en inglés, en español y en francés, la carta está disponible también en portugués y en alemán:

> «A nossa consciência força-nos…»

> «Unser Gewissen drängt uns…»

*

«NUESTRA CONCIENCIA NOS IMPULSA…»

Beatísimo Padre:

Es con cierta trepidación que, en estos días del tiempo pascual, me dirijo a Su Santidad y lo hago en nombre de Sus Eminencias los Cardenales Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Joachim Meisner y mío personal.

Deseamos, ante todo, renovar nuestra absoluta dedicación y nuestro amor incondicional a la Cátedra de Pedro y a Su Augusta persona, en la que reconocemos al Sucesor de Pedro y Vicario de Jesús: el «dulce Cristo en la tierra», como amaba decir Santa Catalina de Siena. No nos pertenece lo más mínimo la postura de quienes consideran que la Sede de Pedro está vacante, ni de quienes quieren atribuir a otros la indivisible responsabilidad del «munus» petrino. Nos mueve sólo la conciencia de la grave responsabilidad proveniente del «munus» cardenalicio: ser consejeros del Sucesor de Pedro en su soberano ministerio. Y del Sacramento del Episcopado, que «os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo» (Hch 20, 28).

El 19 de septiembre de 2016 le entregamos a Su Santidad y a la Congregación para la Doctrina de la Fe cinco «dubia», pidiéndole que disipara las incertezas y clarificara  algunos puntos de la Exhortación Apostólica post-sinodal «Amoris Laetitia».

No habiendo recibido respuesta alguna por parte de Su Santidad, hemos decidido solicitarle, con respeto y humildad, audiencia juntos si le parece bien a Su Santidad. Adjuntamos, como es la praxis, una Hoja de Audiencia  en la que exponemos los dos puntos sobre los que deseamos conversar con Usted.

Beatísimo Padre:

Ya ha transcurrido un año desde la publicación de «Amoris Laetitia». En este periodo se han publicado ciertas interpretaciones de algunos pasajes obviamente ambiguos de la Exhortación post-sinodal, no divergentes de, sino contrarios al Magisterio permanente de la Iglesia. A pesar de que el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado en distintas ocasiones que la Doctrina de la Iglesia no ha cambiado, han aparecido numerosas declaraciones individuales de obispos, cardenales e incluso conferencias episcopales que aprueban lo que el Magisterio de la Iglesia no ha aprobado nunca. No sólo el acceso a la Santa Eucaristía de quienes objetiva y públicamente viven en una situación de pecado grave y quieren permanecer en ella, sino también una concepción de la conciencia moral contraria a la Tradición de la Iglesia. Y, así, lo que sucede -¡qué dolor es constatarlo!- es que lo que es pecado en Polonia es un bien en Alemania, lo que está prohibido en la Archidiócesis de Filadelfia es lícito en Malta. Etcétera. Nos recuerda la amarga constatación de B. Pascal: «Justicia en este lado de los Pirineos; injusticia en el otro; justicia en la orilla izquierda del río, injusticia en la orilla derecha».

Numerosos laicos competentes, profundamente amantes de la Iglesia y firmemente fieles a la Sede Apostólica, se han dirigido a sus pastores y a Su Santidad para ser confirmados en la Santa Doctrina en relación a los tres sacramentos del Matrimonio, la Confesión y la Eucaristía. Y, precisamente en estos días, en Roma, seis laicos procedentes de cada continente han propuesto un seminario de estudio que ha tenido bastante participación, con el significativo título: «Aportar claridad».

Ante esta grave situación, que está dividiendo a muchas comunidades cristianas, sentimos el peso de nuestra responsabilidad, y nuestra conciencia nos impulsa a pedirle humilde y respetuosamente audiencia.

Pedimos a Su Santidad que se acuerde de nosotros en sus oraciones, como nosotros le aseguramos que haremos en las nuestras. Y le pedimos el don de Su Bendición Apostólica.

Carlo Card. Caffarra

Roma, a 25 de abril de 2017
Fiesta de San Marcos Evangelista

*

HOJA DE AUDIENCIA

1. Petición de clarificación de los cinco puntos indicados por los «dubia»; razones de dicha petición.

2. Situación de confusión y desconcierto, sobre todo en los pastores de almas, los párrocos «in primis».

Comentarios
8 comentarios en “Otra carta de los cuatro cardenales al Papa. También sin respuesta
  1. Marco Tosatti hipercrítico:
    Si presume che la richiesta d’udienza sia giunta al Pontefice nei giorni immediatamente successivi. E l’udienza non c’è stata, ed evidentemente non c’è stato, fra il papa e i cardinali, nessun contatto di altro tipo. Per questo motivo hanno deciso di rendere pubblica la richiesta di udienza; per evitare che i problemi sottolineati nei Dubia e nella lettera si cronicizzino, portando a letture talmente divergenti da svuotare alcuni sacramenti del senso che hanno sempre avuto nella Chiesa cattolica.

    Che cosa accadrà adesso è molto difficile da prevedere.

    Alcune considerazioni balzano agli occhi.

    Il silenzio del Pontefice è inspiegabile.

    La situazione paradossale esposta nella lettera è innegabile.

    In Germania è corretto fare quello che in Polonia è peccato mortale, e questo vale per molti altri luoghi e diocesi del mondo.

    Non voler vedere che un problema esiste, anche solo di logica, è inspiegabile; se non nell’ottica di una confusione voluta.

    E’ possibile che l’udienza sia stata rifiutata perché si temeva che fosse il primo passo di una “correzione formale” di errore? Possibile. Ma chiudere le porte e celarsi dietro muri non risolve il problema.

    Non rispondere è realmente abdicare a una responsabilità; non solo verso i cardinali, ma verso la Chiesa e il popolo di Dio.

  2. “No nos pertenece lo más mínimo la postura de quienes consideran que la Sede de Pedro está vacante, ni de quienes quieren atribuir a otros la indivisible responsabilidad del “munus” petrino.”

    Si no les pertenece y nadie los acusa, ¿A que viene la excusa?
    «excusatio non petita…..»
    Si es que se les ve el plumero

  3. Me gustaría comentar sobre todo el parrafo que dice:
    «No nos pertenece lo más mínimo la postura de quienes consideran que la Sede de Pedro está vacante, ni de quienes quieren atribuir a otros la indivisible responsabilidad del “munus” petrino.»
    Comparto el criterio.
    La sede no está vacante, porque todavía vive Benedicto.
    Y el munus petrino efectivamente es indivisible. Lo tiene todo … Benedicto.

  4. Parece muy bueno lo que hacen estos cuatro cardenales sólo una cosa me preocupa: así como el fin bueno no justifica medios malos así los medios buenos no justifican un fin malo y es que no veo la finalidad de todas estas acciones para que Bergoglio cambie de parecer y a pesar de que el cardenal Burke ha naufragado en muchas de las medidas que ha tomado, sin embargo, todos esperamos que surja una rectificación de la conducta de la Iglesia de las medidas de los cardenales, esperamos que sepan lo que hacen y no hagan a los católicos perder el tiempo, las esperanzas y perjudiquen otras acciones que pudieran muy bien tomarse para la corrección de la herejía. O sea, esperamos que sepan lo que hacen y haya buena voluntad e inteligencia en cuanto a dichas acciones y no nos entretengan.

  5. Estos cardenales deberían pedir la intercesión de Maduro, de Evo Morales, de Hené de Bonafini o de algún otro de similar pelaje. Seguro que acompañado de estos mangantes les concede la audiencia.

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