Después de la gran acogida que ha tenido eso de irse a tomar cervezas con Jesús me he animado a escribir un consejo que me dio un buen amigo: la santidad no consiste en hacer más sino en hacer las cosas mejor. Hay cristianos que todavía piensan que esto de la santidad consiste en: ir más a Misa, Confesarse con más frecuencia, hacer pequeños sacrificios, rezar más rosarios, etc., y parece que se olvidan que los dos principales mandamientos aconsejan: Amaras a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Es verdad que en un primer momento la santidad consiste en hacer, pero el santo de calidad, el santo de verdad, no es el que hace sino el que ama y eso supone un salto en la calidad en el momento de nuestra amistad con Dios. Por eso queremos preguntarte a tí, cristiano maduro, no si haces las cosas sino: ¿Como las haces?
El santo no nace…se hace.
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