Una gran ocasión perdida: Ni una palabra en defensa de Sebastián

|

comisic3b3n-permanente_noviembre-2011

Tengo que confesar que en cuanto he recibido la Nota de prensa final de la CCXXX reunión de la Comisión Permanente he ido directo a buscar de qué manera los obispos ahí reunidos habían defendido a su compañero en el episcopado, Fernando Sebastián.

La verdad es que mi decepción ha sido enorme cuando he confirmado lo que me temía: ni una mención al cardenal electo.

<

Como recordaréis, Fernando Sebastián ha sido insultado y vilipendiado en las últimas semanas por recordar que la homosexualidad puede tener solución.

Desde que pronunció sus palabras hace ya más de 10 días ha recibido reproches y denuncias desde multitud de instituciones. La última, el parlamento navarro, que ha votado una moción para «reprobar» al Cardenal electo, y la institución ariete del lobby homosexual «COLEGAS» le ha denunciado ante la fiscalía.

Mientras tanto, que yo tenga constancia, el único obispo que ha defendido con claridad a su compañero Sebastián ha sido el Primado de España, Braulio Rodríguez.

Algo similar ocurrió cuando Juan Antonio Reig defendió a los niños de las garras del lobby homosexual, recordando que quienes van por el camino de la prostitución «viven un auténtico infierno». Incluso algunos de sus compañeros en el episcopado colaboran con un medio de comunicación que acusó de homosexual reprimido al Obispo de Alcalá.

 

Un buen amigo me enumeraba hace poco una lista de los que deberían romper una lanza en defensa de aquel arzobispo que presidió descalzo una procesión en desagravio por una burda blasfemia:

El presidente de la Conferencia Episcopal (Antonio María Rouco)

El vicepresidente de la conferencia episcopal (Ricardo Blázquez)

El secretario – portavoz de la conferencia episcopal (José María Gil Tamayo)

El comité ejecutivo de la conferencia episcopal, que es el que sale al paso de las cuestiones entre plenaria y plenaria y muchas veces hace notas asumiendo la responsabilidad (Miembros aquí)

La comisión permanente, que también se reúne con periodicidad (Miembros aquí)

El arzobispo de la archidiócesis de la cual Don Fernando es emérito (Francisco Pérez, de Pamplona)

El obispo de la diócesis donde reside (Jesús Catalá, de Málaga, que se refirió a las palabras de Sebastián en una tímida remisión al Catecismo de la Iglesia)

los demás cardenales, ya que entra a formar parte del colegio cardenalicio (me refiero a los españoles),

el Nuncio, que representa a quien lo ha nombrado cardenal (Renzo Frattini).

Con un episcopado con este nivel de valentía y arrojo, que no es capaz de romper una lanza para defender a otro obispo que ha tenido el valor de decir bien alto lo que muchos de ellos sólamente se atreven a decir en privado, vamos arreglados.

Comentarios
0 comentarios en “Una gran ocasión perdida: Ni una palabra en defensa de Sebastián
  1. Esta actitud merece ciertamente una crítica. Los lobbies sólo darán su brazo a torcer si los que «habitualmente» creaban antaño opinión (la Iglesia) se animan a defender y así vertebrar alternativas serias. Nos daríamos cuenta de cuántos y lo fuertes que somos.

    La verdad que, sin necesidad de tirar de historia reciente (y hay tela que cortar…haila…), nuestros prelados ya tienen «tradición»……:

    – 711 – nos invaden los moros, y los obispos calladitos (algunos pasándose al moro). No evitaron ni las persecuciones ni que los cristianos fuesen «parias».

    – 1808 – nos invaden los franceses, y los obispos calladitos u obligando casi bajo pecado que se acatase al poder de Napoleón. No evitaron el expolio de la iglesia en esos años ni la persecución.

    – 1931-36 – quemas de iglesias, bibliotecas, y ataque directo a los cristianos….y nuestros obispos pidiendo a los feligreses «mantener la fiesta en paz» y dejarnos desollar. El caos y la persecución de esos años (acabó en 1939) la conocemos con cierto detalle….

    Conocido es el dicho de «A tierra, que vienen los nuestros….»

    Un cordial saludo.

  2. Dígame Sr. Tomás, ¿sabe si el Espíritu interviene en el nombramiento de obispos? Si interviene, dados mis cortos conocimientos, lo hará seguramente escribiendo con «renglones torcidos». Como oveja, miro a mi pastor…entonces solamente sale de mis labios «Señor, apiádate de mí».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *