El pasado domingo, 2 de septiembre, en todas las misas, siempre abarrotadas en una parroquia que reparte más comuniones un domingo cualquiera que muchas diócesis de España, D. Jesús Higueras dio un mensaje:
«He podido estar con el Papa Francisco estos días, con todo lo que está sufriendo tenemos que rezar mucho por él. Le he mirado a la cara y me he quedado conmovido: Tiene cara de santo».
No sabían los fieles que D. Jesús tiene el don, desconocido hasta ahora, de escrutinar la santidad en el rostro…Lo que no contó D. Jesús es cómo había llegado hasta el Papa. Es igual. Al César lo que es del César.