PUBLICIDAD

LA HOMOSEXUALIDAD Y SUS MODALIDADES

|

En nuestros días se ataca la pederastia y, al mismo tiempo, a veces las mismas personas elogian la homosexualidad e incluso se presume y se siente “el orgullo gay”. ¡Qué hipocresía! Además, qué políticamente correctos y buenos somos los del siglo XXI, pues protegemos a los indefensos (niños, jóvenes) de lo mismo que se aprueba y de lo que no pocos se sienten orgullosos.

Otro sinsentido: “Solo el 3% de los abusos sexuales suceden en la Iglesia católica”; el resto ocurre en el ámbito familiar (80%) y en el educativo y deportivo (17%)[1]. No obstante, sobre todo ciertos medios de comunicación social, informan como si solamente los clérigos católicos fueran pederastas y esta es la impresión que queda en el lector, radioyente o televidente.

Un tercer síntoma de evidente gravedad: “Las palabras adulterio y homosexualidad han desaparecido del magisterio de la Iglesia”[2]. Pues todos están de acuerdo en que el modo más cómodo y eficaz de eliminar una verdad no es luchar contra ella para “matarla”, ya que provocará reacciones favorables, sino silenciarla, callarla.  Transcurrido cierto tiempo, quedará olvidada y se vivirá como si no existiera e incluso como si no hubiera existido jamás.

  1. La “homosexualidad”, término antónimo de “heterosexualidad”

Es evidente que “homosexualidad” se compone de dos palabras, a saber, la española “sexualidad” y de “homo” que, en este caso, nada tiene que ver con la latina homo, aunque algunos todavía lo entiendan así; de su acusativo se deriva la española “hombre”. El primer componente de “homosexualidad” conecta con el griego (transliterado) homós, “común, igual”, contrario de héteros, “otro, distinto, opuesto”, términos presentes en “homogéneo, heterogéneo”. En el tema de este artículo designan las relaciones sexuales del mismo (homosexualidad) o de distinto (heterosexualidad) sexo. Estos dos antónimos abarcan todas las manifestaciones de la sexualidad humana.

  1. Las modalidades de la homosexualidad

Plutarco, sacerdote del dios Apolo Pítico, define el matrimonio como “cohabitación del hombre y de la mujer en orden a tener hijos y al encanto del amor mutuo[3]”. Todos los autores griegos conceden la prioridad a los hijos sobre el placer, exceptuado tal vez Musonio (siglo I d. C.). La palabra griega koinonía (communio en latín) suele figurar en todos los textos que hablan del matrimonio. Designa la “comunidad” o “participación común” “fértil” o abierta a la vida, a los hijos. La “koinonía” conyugal se extiende a todo lo que los esposos son y tienen: cuerpo, alma, sexo, bienes, etc. El matrimonio es una koinonía o “comunión/ comunidad” sexual, procreativa, de vida y de amor. Así lo definían en la antigüedad griega. En el matrimonio no deben pronunciarse las palabras “mío y no mío (tuyo)” porque “todo: cuerpo, alma y bienes es común, nuestro[4]“. Claro que, como en casi todo, en la práctica hay que tener en cuenta los tiempos, las regiones, la circunstancias socioculturales e históricas.

Además, hay otras “koinonías” “no fértiles”, cerradas a la vida, incapaces de transmitir vida. Son las “koinonías” homosexuales, de las que tratamos ahora.

  • La homosexualidad masculina entre adultos

Por tanto, el término “homosexualidad” significa, primer lugar, la atracción afectiva y sexual, experimentada exclusiva o predominantemente por alguien (hombre, mujer) hacia personas del mismo sexo. Además, tiene un significado más reducido, pues se refiere a la homosexualidad masculina, o sea, entre personas adultas del mismo sexo masculino. Pues, como se verá, si son del mismo sexo femenino, se llama lesbianismo. La misma ambivalencia posee, por ejemplo, la palabra “hombre” (ánthropos en griego, homo en latín”), pues designa a todos los animales racionales al margen de su sexo y además a los seres racionales del sexo masculino (“varón, anér gr., vir lat.) en cuanto contrapuesto a los del sexo femenino (“mujer”, gyné, mulier/femenina, de donde “mujer/hembra”).

Sinónimo de “homosexual” con este campo semántico acotado es la palabra Gay, ya que designa al hombre/varón que afectiva y sexualmente se siente atraído por personas de su mismo sexo.

El acrónimo más generalizado en la actualidad es LGBTI, palabra compuesta por la letra inicial de los términos:”Lesbianas, Gays, Bisexual, Transexual, Intersexual”. Surgió en la última década del siglo XX para sustituir a “homosexual”. De hecho designa todas las identidades de géneros u orientaciones sexuales distintas de la heterosexual. A veces se usa LGBTI+, donde + (signo de la suma) incluye a todos los no explicitados.

2.2. Lesbianismo, lesbismo

“Lesbianismo, lesbiano/a” son palabras admitidas por la Real Academia Española en su Diccionario (edición 22ª, Madrid 2001), aunque originariamente sean galicismos. Acepta también el adjetivo “lésbico”, no el sustantivo “lesbismo”. Son términos derivados de “Lesbos”, nombre de la isla patria de la poetisa Safo (siglo VI a. C.), convertida por una dudosa tradición en el prototipo más discutido de este tipo de amor tal vez degradado, es decir, la homosexualidad entre mujeres adultas.

El amor aletea en el círculo sáfico de 15 a 20 exclusivamente mujeres. ¿Pero, qué clase de amor? Aparte de la insinuaciones horacianas[5], la ”cuestión sáfica” fue formulada por vez primera por Dídimo (siglo I a. C.) cuando, según Séneca (siglo I d. C.) al final de su extensa carta 88 sobre los estudios liberales, “sin delicadeza” trata de precisar “an Sapho publica fuerit y otras impertinencias y sandeces, que debieran desaprenderse si se hubieran aprendido”. Seguramente otras mujeres griegas experimentaron el amor inadecuadamente llamado lésbico. Pero apenas se conservan testimonios. Si los hubo en la época clásica, permanecieron ocultos en la intimidad de los gineceos.

PUBLICIDAD

2.3. Pederastia: pedofilia, efebofilia

El término “pederastia” ha nacido de la fusión de dos palabras griegas: erastés o “amante” y el radical paid-, presente en país, paidós[6] (= “niño, adolescente, joven, hijo”) es decir, el agente, activo y el receptor, pasivo, en el amor pederástico. Para que hubiera pederastia, el amado debía estar en la hebe o “pubertad”, o sea, ser un éphebos, de donde “efebo”. La efebía natural se extendía desde los 12-14 años hasta los 18-20, sus límites oscilaron algo según los lugares, épocas, etc. No confundir la efebía natural con la legal, especie de servicio gimnástico-militar, que en Atenas empezaba a los 18 años y duraba dos años cumplidos[7].

La pederastia se divide en dos períodos o etapas, a saber, la “pedofilia” y la “efeboflia”, es decir, “amistad (philia) particular”, atracción afectiva-sexual hacia los “niños”, los prepúberes, y hacia los “efebos”, jóvenes en la edad de la pubertad y en la postpubertad.

  1. Homosexualidad, sexo y género[8]

El sexo es la condición orgánica de los seres humanos, también de algunas plantas y animales. Se manifiesta en los órganos genitales específicos y derivados, así como en los cromosomas masculinos o femeninos en las células. El sexo es algo objetivo, natural o inserto en la naturaleza de los seres vivos, normalmente al margen del deseo de cada individuo; cada uno nace con él. El sexo es algo objetivo, no meramente “sentido” ni “ideológico”. De ahí la existencia del sexo y de la sexualidad, pero solamente de dos: masculino y femenino. La dualidad diferenciada de los sexos es congénita y complementaria al ser humano.

Según el relato del Génesis (1, 27) bíblico “Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, varón y mujer los creó”, o sea, el origen del sexo masculino y femenino es divino y la sexualidad es inherente a la naturaleza humana. Por su parte, los griegos atribuyen al Demiurgo la sexualidad humana y su diferenciación en masculina y femenina. Por ejemplo, Musonio pregunta: ”¿Por qué el Demiurgo dividió en dos al género humano al dotarle de dos aidoia (pudenda, órganos genitales): el masculino y el femenino?”[9]. El Demiurgo es el ”Hacedor” de las cosas, tan importante sobre todo en el platonismo y en el estoicismo. Platón lo coloca por debajo de las Ideas, pero sobre los dioses del panteón olímpico. El Demiurgo forma las almas inmortales, ”semejantes a los dioses” (Timeo 41 c); encomienda a los demás dioses la formación de los cuerpos.

Ahora se sabe que las células distintas de un cuerpo humano ascienden a unos 37 billones. En cada célula del cuerpo humano hay 23 pares de cromosomas, o sea 46 cromosomas. El número de cromosomas de los individuos de una especie es y se mantiene constante. Los hombres y las mujeres se diferencian por el número y el tipo de cromosomas sexuales (XY para ellos; XX para ellas). Una sorpresa: todavía no se ha encontrado ningún cromosoma ni “errata” homosexual aunque no pocos científicos y expertos en esta materia han empleado mucho tiempo y dinero en buscarlos. La homosexualidad no es genética ni hereditaria. Soy consciente de que la afirmación precedente puede acarrear la acusación de homofobia. Espero que respeten la búsqueda honrada de la verdad y la libertad de expresión.

El género cae en la idolatría del subjetivismo y del deseo. La ideología de género pretende imponer -y lo está logrando- una nueva mentalidad sin el apoyo objetivo en la diferenciación de sexos, sino estructurada conforme al género “sentido” o “elegido” por cada uno o cada una. Todos los individuos son iguales en una sociedad que no valora la distinción de sexos. Se prescinde de las características biológicas, sexuales, detectadas en el momento de su nacimiento en atención a sus órganos genitales. Cada uno elige su propia identidad de género y su orientación sexual, que puede coincidir con el sexo presente al nacer (masculino-femenino) o no (bisexual, homosexual, etc.,) y exigir la transexualidad o cambio de sexo.

A partir de la segunda mitad del siglo XX el campo semántico de “género” ha sido progresivamente invadido y casi monopolizado por otro concepto que abarca lo masculino, lo femenino y géneros hasta ahora marginales: lo homosexual, bisexual, transexual, transgenérico, etc., géneros que podrían llamarse “virtuales” y considerarse artificiosamente elaborados. Según El Tiempo, el periódico colombiano de más categoría y venta, el número de géneros humanos asciende a veintisiete. El género ideológico es –en gran medida- producto de la imaginación humana.

  1. EN LA ANTIGÜEDAD GRIEGA SE CONDENA LA HOMOSEXUALIDAD, PERO SE ALABA LA PEDERASTIA “ESPIRITUAL”, AUNQUE A VECES SE PRACTICA INCLUSO LA “CARNAL”

La homosexualidad pederástica o pederastia es una realidad que hasta cierto punto puede catalogarse como una institución socio-cultural de la Hélade. Su vigencia en Atenas se prolongó desde el siglo VII hasta el IV a. C. En Atenas la pederastia –inexistente en los poemas homéricos[10] (siglos VIII-VII)- fue acogida y floreció en los sectores aristocráticos y en los cenáculos artísticos e intelectuales. Así lo muestran varias composiciones poéticas y los diálogos platónicos: Lisis, Cármides, Fedro, Simpósion, etc. Pero el pueblo llano suele mostrarse reacio y hasta hostil[11]. La cerámica ática deja de representar escenas de amor pederástico hacia el año 460 a. C. En el género literario de la época helenística, denominado agón (“certamen, lucha”) entre las dos clases de amores: el homosexual pederástico y el heterosexual, ya triunfa el heterosexual (Aristón de Quíos, Musonio, Plutarco, etc.,).

Pero conviene no olvidar que la pederastia en la antigüedad griega no coincide ni siempre ni del todo con lo que entendemos por tal en nuestros días.

4.1. ¿Su origen “pedagógico” en Grecia?

Prescindo de otras posibles causas, por ejemplo, según algunos (Goethe, etc., ) una motivación de tipo estético explica el origen de la homosexualidad pederástica en Grecia. La fascinación por la belleza puede considerarse como constitutivo básico de los hombres y de los dioses helénicos; en ningún otro pueblo se impuso de modo tan dominante. Lo sugiere ya el lema de la colección de 1389 versos de Teognis (siglo VI a. C.): “Lo bello es amable (objeto de amor y deseo), lo que no es bello no es amable”.

Pero, a juzgar por los testimonios conocidos, la raíz última de la pederastia en Grecia brotó en la constitución social de índole militar, característica de las ciudades-Estado dorios o a ellos asimilados (Esparta, Creta, Elida, Beocia). En ellos el efebo recibía de su erastés, (“amante”) la educación en la andreia o “valor viril, militar”, que era el ideal de la paideía, ”educación” y de la escala de los valores dorios. Erastés y erómenos vivían juntos y juntos jugaban, comían, luchaban y a veces morían.

4.2. La pederastia “carnal, sexual” rechazada por todos

El amor pederástico en su vertiente carnal es rechazado por todos, si bien era practicado por no pocos, incluso entre los mismos que lo rechazan. Todos los autores[12] condenan la pederastia de signo carnal y culminación sexual. Platón da la razón. El placer sexual, por su misma naturaleza, está relacionado con la procreación, con el acto de la generación, abierto a la vida. De ahí que un hombre y una mujer, unidos en la cópula sexual, reciban lógica y legítimamente el placer inherente a ese acto por su misma naturaleza humana. En cambio, la unión de dos hombres entre sí o de dos mujeres provoca un placer que, con palabras de Platón, es parà (a veces katá) phýsin, o sea, “al margen (en contra) de la naturaleza”.

La rechaza, además, porque dificulta e incluso imposibilita la consecución del objetivo de las “Leyes” y de la “República” o Estado ideal y utópico, a saber, la adquisición de la virtud. En el amor pederástico carnal “un alma ama el cuerpo” de otro, “lo cual no es conforme a la naturaleza (phýsei)[13]” mientras que en el pedagógico “un alma ama el alma “ de otro “con sus virtudes (templanza, audacia, magnificencia, castidad, deseo de la máxima perfección posible)”[14].

No solo los escritores, también la legislación ateniense del siglo IV a. C. condena la homosexualidad, incluida su versión pederástica sexual. Despoja de todos los derechos políticos o de ciudadanía a cuantos la ejercían. “Todo ateniense afectado no puede ser arconte (uno de los nueve magistrados políticos), ni desempeñar el sacerdocio, ni ser orador (abogado público), ni ser admitido en ninguna otra magistratura.    Tampoco puede tener voz consultiva ni deliberativa, hablar ni votar en la asamblea general (la ekklesía, de donde el español “iglesia”), ni en el Consejo (la “Boulé” de 500 miembros). Si alguien no cumple esta ley será acusado de hetaíresis, juzgado y condenado a penas rigurosas”[15]. Otras leyes protegían a los efebos, nacidos libres, respecto de los adultos, sobre todo de sus padres y tutores, que intentaban aprovecharse de sus encantos físicos[16]. A su vez son condenados a muerte los alcahuetes de ambos sexos, que, mediante una retribución, procuran un efebo o una mujer libres (no esclavos) a quienes se lo encargan (ibídem, 14, 184).

Pasar el tiempo junto a un efebo, que irradia belleza juvenil y contentarse con captarla por los ojos equivale, para algunos, al suplicio del mítico Tántalo condenado a permanecer metido hasta el cuello en una corriente de agua sin poder probarla jamás ni saciar la sed abrasadora. De ahí que de la contemplación se pase a veces a los restantes peldaños de la moral, cada vez más degradantes[17]. Se llega así a lo que Esquines, en su primer duelo oratorio  con Demóstenes, reprocha a Timarco, a saber, a un “uso del cuerpo de un hombre como si fuera una mujer”, es decir, “contrario a la naturaleza”[18]. No se consigue que un efebo consienta en ello sin pervertir su alma[19], mucho más si se logra por medio de la venta de este amor carnal, pagado con regalos (un caballo, un perro de caza, el vellón de una oveja, etc.,)[20] o con dinero[21]. Incluso a veces varios erastaí compartían el mismo erómenos como ocurre también con las mujeres[22].

4.3. La homosexualidad entre adultos más antinatural y rechazada que la pederástica carnal

Si el amor pederástico de signo carnal entre un hombre y un niño o un efebo es contrario a la naturaleza humana y por lo mismo es rechazado en teoría y en la práctica legal, resulta mucho más desordenado y grave entre dos hombres mayores de 18-20 años, edad en la que el efebo debe dejar de ser erómenos, “amado” para pasar al papel activo del erastés. Pues, en la homosexualidad entre adultos, uno de ellos pierde la dignidad masculina para ejercer la femenina. Esa degradación no se da en la paidofilia ni en la efebofilia, porque el niño y el efebo de hecho son masculinos, hombres, pero femeninos por la suavidad de la piel y por sus encantos corporales, siempre que no se llegue a los peldaños más bajos, los de la pederastia carnal[23]. El final de la etapa pederástica está marcado por el vello y la barba cerrada. En la cerámica la señal simbólica del erastés y del erómenos es precisamente la barba del primero y la cara barbilampiña del segundo. De ahí que algunos recurrieran a su rasuración y a diversos métodos depilatorios a fin de ser tratados todavía como efebos[24].

4.4. Aceptación y elogio de la pederastia pedagógica, espiritual

Platón pondera la excelencia y los efectos maravillosos de la pederastia pedagógica: “Yo, al menos, no sabría decir qué bien para uno recién llegado a la juventud hay mayor que un buen amante y para un amante que un buen amado” (Sympósion 178 c). La ensalza porque engendra en el alma del efebo “hijos más bellos e inmortales: la virtud, la sabiduría, etc.,” que los hijos biológicos (Sympósion 184 c; 209 b-c).

La homosexualidad pederástica carnal proviene del Eros-Amor, ayudante de la Afrodita (Venus entre los romanos) Pándeme, “vulgar, proletaria” o al alcance de cualquiera, pues cualquiera puede dejarse seducir por la belleza corporal. “El amante vulgar se enamora más del cuerpo que del alma” (Platón, Sympósion 183 d). Frente a ella se yergue sublimada la pederastia pedagógica, oriunda el Eros, ministro de la Afrodita Urania o Celeste, la de los que se dejan seducir por la belleza del alma o espíritu, trasparentada evidentemente a través del cuerpo[25]. La primera es efímera como efímero es todo lo corporal; la segunda participa de la inmortalidad del alma (Ibidem, 183 d-e). El Eros Celeste es patrono del amor solo cuando erastés y erómenos confluyen afanosamente en la búsqueda de “la virtud”, dispuestos a cualquier sacrificio para mejorar su alma (Ibidem 185 a-c). Las dos Afroditas, por separado, tenían templos[26]. En los de la Afrodita Pandeme creían llegar a la unión con la diosa mediante la unión sexual con sus “hieródulas” o “prostitutas sagradas”, que pasaban de mil en su templo de Corinto[27].

Apuleyo (siglo II d. C.) brinda una buena muestra del cambio operado en esta materia. Pues habla de las dos clases de Afrodita y de Eros o Amores. Lo hace con fidelidad al texto platónico cuando describe sus características, manifestaciones y efectos. Pero calla su origen y la sublimación del amor pederástico (Apologia 12, 1-6). Eso a pesar de transcribir explícitamente las ideas y a veces las palabras platónicas, pues empieza: ”Dice Platón…”. Nadie atribuirá a pudor este silencio de Apuleyo, autor que, en su Asno de oro, no tiene reparo en describir hasta con grosería toda clase de degradaciones sexuales, incluido el bestialismo (1,19-3; 7,21; 8, 24-26) y la magia amatoria (3,16 y siguientes). Lógicamente describe también casos de homosexualidad, pero no la idealiza. Y es precisamente la idealización del amor pederástico lo censurado y suprimido por él cuando transcribe el texto del Sympósion platónico.

La pederastia pedagógica, según Platón, debe ir ascendiendo los diversos peldaños de la belleza, a saber, cuerpos bellos, almas bellas, normas de conducta y leyes bellas, discursos bellos, ciencia bella, sabiduría bella, hasta zambullirse en el piélago de la belleza universal. Así el alma retornará a “la contemplación de la Belleza en sí”, en la cima divina o de las Ideas. Lo extraño es que Platón exponga estos pensamientos, cumbre de la filosofía y hasta de la teología racional, en boca de Diotima, la única mujer protagonista en este diálogo y, para colmo, ”extranjera de Mantinea”, mientras se realiza “la iniciación amorosa” de Sócrates[28].

Conviene no olvidar que el ideal griego del ser humano era el kalós kaì agathós ánthropos, literalmente “el hombre bello y bueno”. Los hombres homéricos son bellos por fuera y bellos/buenos por dentro. Si son malos, son descritos también como feos y contrahechos. Modelo de esta sincronización es Tersites “el más feo de los que llegaron a Troya” y el peor, más murmurador y chismoso de todos hasta que Ulises le dio un bastonazo en la chepa y le hizo encogerse más y soltar un lagrimón entre la algazara de toda la asamblea (Iliada 2, 210-244). Por eso, hasta los siglos V-IV a.C., las estatuas y bustos humanos no son retratos fisionómico, sino idealizados. Por eso, el iterativo “bello” en las cosas y seres de la escala platónica es sinónima de “bueno”. La belleza corporal y la moral o bondad van unidas. Alcibiades matiza ya la posibilidad de su separación al ver a Sócrates feo y chato en su apariencia corporal, pero capaz de atraer a todos por la bondad maravillosa de su alma[29]. No obstante, es verdad que en cierto modo ens, bonum, pulchrum et verum convertuntur, “hay reciprocidad entre el ser, la bondad, la belleza y la verdad”; se fusionan en las Ideas platónicas y en Dios. De tal forma se ensambló la belleza corporal con la psíquica, moral, con la bondad que kalós, de suyo “bello, hermoso”, conserva el significado de “bueno” incluso en el Evangelio[30].

Prototipo del auténtico amor platónico –que muy poco tiene que ver con lo que ordinariamente se entiende por tal- es Sócrates, encarnación tal vez idealizada de esta pederastia pedagógica, espiritualizada. Platón y Jenofonte ponen siempre en boca de Sócrates todos sus discursos e ideas relacionadas con la pederastia espiritual más sublime. Así lo muestra también el intento calculado a la vez que apasionado de Alcibiades, sobrino de Pericles y el ateniense mejor dotado de todos los tiempos, por hacer descender a Sócrates a la pederastia carnal. Pero, Sócrates, con reacción casi de estatua marmórea, rechazó la famosa tentación y provocación. Se mantiene siempre en la cumbre de la pederastia espiritual[31].

A veces la paideía cultural o pederastia pedagógica, practicada por sofistas, oradores, poetas y filósofos, que tratan de transmitir sus conocimientos, su saber, con su virtud a uno o más efebos, degenera en pretexto encubridor de la pederastia carnal, sexual, o al menos en el predominio de la fugaz belleza del cuerpo. Así lo proclama, no sin indignación, Plutarco en su Erotikós y Luciano en el Diálogo con las heteras (nº 10). Evidentemente no se da solamente el beso admitido por Platón (Pol 5,468 b) como premio en la pederastia pedagógica, no propiamente carnal, en el ámbito militar. Jenofonte (Memor 1,3,8-9) es más exigente. Propone el ejemplo de su amigo Agesilao y rechaza cualquiera exteriorización táctil del amor por considerarla deslizamiento muy peligroso en la pendiente hacia el precipicio de la pederastia sexual, tumba del amor pedagógico y espiritual.

  1. EN NUESTROS DÍAS SE CONDENA LA PEDERASTIA, PERO SE TOLERA Y ALABA LA HOMOSEXUALIDAD ENTRE ADULTOS
    • Una norma e imposición del Nuevo Orden Mundial[32]

El estudio de la morfología en la gramática elemental de cualquier idioma enseña que dos paradigmas no pueden conjugarse al mismo tiempo. Lo mismo puede afirmarse de los paradigmas éticos, socio-culturales e históricos. Por eso el paradigma naturalista, relativista y laicista, o sea, masónico pretende sustituir al cristiano, vigente durante casi dos milenios en el mundo occidental (Europa, América, etc.,)[33].

El nuevo paradigma se caracteriza por la permisividad sexual, que puede parecer un producto de la degradación generalizada. Pero no fue así o, al menos, no fue solo ni del todo así, sino promovido por organizaciones e individuos (Sigmund Freud con el apoyo de los masones de su logia, según reconoce él mismo; masón era también el marqués de Sade, etc.,). La masonería se planteó la cuestión de la homosexualidad pocas décadas (finales del siglo XVIII) después de su fundación. Ha introducido o, por lo menos, promovido la legalización o, en algunos casos, la despenalización del divorcio, del aborto, de la eutanasia, de la homosexualidad, la investigación con células madre embrionarias, las sustitución de festividades cristianas por celebraciones paganas, el destierro de la simbología religiosa de los espacios públicos y estatales, etc., y todo “en nombre de la libertad y del progreso de la humanidad”[34].

Este paradigma y sus elementos se van imponiendo como ingredientes del Nuevo Orden Mundial, que aspira a implantar un solo gobierno, una sola religión, una sola ética global o en toda la Tierra. Ya lo aceptan los gobiernos europeos (menos Hungría, Polonia, Rusia, Lituania, Eslovaquia, Rusia, Malta), los del Partido Demócrata (Clinton, Obama) de Estados Unidos, etc. Respecto a la homosexualidad, de aspirar a ser tolerada, se ha transformado en intolerante. Su bandera, la del arco iris, al menos durante la celebración del Día del Orgullo Gay ondea en no pocos ayuntamientos, también en los que prohíben lo símbolos cristianos (cruces, crucifijos, belenes, etc.,), por ejemplo en el de Madrid y Barcelona.

Si el ambiente está sobrecargado de miasmas, es fácil y casi inevitable contagiarse. Es lo que acaece en quienes respiran un clima de permisivismo sexual, incluidos los encargados de prevenir y vacunar al personal. Es el riesgo de los clérigos católicos.

5.2. La eliminación de la palabra “homosexualidad” en el léxico del magisterio de la Iglesia católica

Evidentemente no hay una orden que disponga su eliminación o su cambio por otro término, sino un proceso que no siempre es consciente y que suele ser intencionado a partir de su desenlace. Giulio Meiattini, en su obra ya citada, sitúa el cambio terminológico y de su valoración en los párrafos 50-52 de la “Relatio post disceptationem, publicada en el año 2014, mediado ya el Sínodo sobre la Familia. En dichos párrafos se afirmaba que “se aceptan” los comportamientos homosexuales y que “el mutuo apoyo hasta el sacrificio constituye un apoyo precioso para la vida de las parejas del mismo sexo”, más todavía si tiene niños adoptados. Las reacciones fueron tan fuertes que se produjo una cierta ralentización en el proceso (sínodo 2025; Amoris laetitia).

La ralentización fue más aparente que real. Pues en el Instrumentum laboris o documento-base del Sínodo de obispos, año 2018, el acrónimo LGBT figura por vez primera en un texto oficial de la Iglesia católica. Pero, una vez más la reacción consigue que no se lea en el documento final. En su lugar hay una breve referencia genérica a la homosexualidad en el párrafo 150, aludiendo al “respeto” de las personas homosexuales y a iniciativas pastorales en orden a su integración. La palabra “respeto”, reclamada por el sentido tanto común como cristiano, figura asimismo en el Catecismo de la Iglesia Católica, como se verá.

A juzgar por los medios ordinarios de comunicación, no se habló nunca de la homosexualidad en la cumbre celebrada en el Vaticano sobre la protección de los menores del 21 al 24 de febrero. El vocabulario vaticano entiende por homosexualidad la atracción afectiva y las relaciones sexuales entre personas adultas del mismo sexo, hombres o mujeres. Según explicaron a Infovaticana el primado de Irlanda y el obispo de Guatemala, “alguna mención muy de pasada se ha hecho” de la homosexualidad. En cambio, la mayoría coincide en que lo importante era “centrarse en el sufrimiento de los menores”[35]. Cuando, en la rueda de prensa se pregunta a los dos máximos responsables por nombramiento del papa Francisco, a saber, el cardenal Blase Cupich y el obispo Charles Scicluna, responden: “la homosexualidad no tiene nada que ver con el abuso sexual”. Queda expuesto que la pederastia, en sus dos modalidades: paidofilia y efebofilia, son como dos etapas y formas de la homosexualidad. Más aún, los hechos o los casos de los abusos sexuales y su estadística muestran su conexión.

Por otra parte la palabra “homosexualidad” ni siquiera aparece cuando, dado el texto y su contexto, debería figurar casi por necesidad sin posibilidad de ser eliminada ni sustituida. Me refiero a la exposición, al parecer la más aplaudida de las nueve pronunciadas en el aula, la de la religiosa nigeriana Veronica Openibo, cuando enumeró “los otros problemas referidos a la sexualidad”, distintos de los abusos contra menores: “el abuso de poder, el dinero, el clericalismo, la discriminación de género, el rol de las mujeres y de los laicos”. Obsérvese que dice “discriminación de género”, no “de sexo” y el valor causal de la partícula ”de”(= “a causa del“). La palabra “homosexualidad” es reemplazada aquí por el sintagma “discriminación de género”, o sea, por homofobia, que es su contrario. ¿Cómo es posible que, en una intervención eclesial, se inserte la homosexualidad en la “ideología de género” sin aclaración alguna?

Si se llevara a cabo la eliminación de los términos “homosexualidad” y ”adulterio”, habría acertado el cardenal Walter Kasper cuando, en los días previos a la publicación de Amoris laetitia, afirmó que este documento del papa Francisco iba a ser “el primero de una serie de cambios epocales en la historia de la Iglesia”. Pero, a mi entender, si se da, será un cambio ciertamente no en el itinerario de ascenso hacia la perfección para “sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48), sino en el proceso de mundanización o de contagio de la degradación ético-religiosa ambiental.

5.3. ¿Por qué no se habló de homosexualidad en la cumbre vaticana?

Pero, tanto o más que el hecho, importa su causa, o sea, por qué no se habló de la homosexualidad adulta.

  • La indefensión de los menores en la homosexualidad pederástica

El desorden básico de la homosexualidad coincide en cualquiera de sus modalidades. Tanto la pederástica como en la adulta se trata de una atracción y relación sexual parà phýsin (palabras de Platón, Esquines, etc.,), o sea, “contraria a la naturaleza”. Pero los abusos sexuales a menores añaden la gravedad del ”abuso de poder” por parte del adulto a causa  de “la posición de inferioridad del indefenso abusado, que le permite la manipulación de su conciencia y de su fragilidad psicológica”[36]. Su gravedad se incrementa por ser una verdadera plaga. De ahí la oportunidad y necesidad de tratar de la pederastia. ¿Pero, por qué con dedicación monográfica o de manera exclusiva a pesar de ser una etapa y realidad integrada en la homosexualidad en el sentido genérico de esta palabra?

  • ¿Un cierto contagio homosexual en la cúpula vaticana?

Lamentablemente es posible, presumible y probable. Más aún, es real según el cardenal alemán Walter Brandmüller en la entrevista concedida al vaticanista Edward Pentin[37]: “Debatir el problema de la homosexualidad, les hubiera puesto en peligro, porque es evidente que hay una red de homosexuales dentro del Vaticano (…) La redes homosexuales, infiltradas en el clero, medran en el silencio, en un clima de complicidad y conspiración”. Señala como raíz una falta de doctrina moral al respecto, que se remonta a décadas atrás y hasta consigna varios nombres de moralistas, profesores especialmente en la Universidad Gregoriana. La esquizofrenia destroza la persona y su personalidad. De ahí la validez del adagio popular: ”vive como piensas o crees; de otro modo, terminarás creyendo o pensando como vives”.

El mismo Brandmüller y el cardenal norteamericano Raymond Burke firmaron, en vísperas del comienzo de la reunión vaticana, una urgente apelación pública a los participantes en ella para que trataran la cuestión de la homosexualidad. Pero no se modificó el programa preconcebido.

5.3.3.”Orad para que, por miedo, no huya de los lobos” (Benedicto XVI)

En el conclave del año 2005 el cardenal Joseph Ratzinger era, sin duda, el mejor conocedor de la situación de la Iglesia católica; de algunos aspectos y sectores probablemente el único, al menos en el conjunto y en su pormenor. En el acontecimiento solemne de la Misa de inicio de su pontificado quiso que el pueblo cristiano lo intuyera mediante unas palabras dramáticas, mucho más si se tiene en cuenta su talante reflexivo y sereno: ”Orad por mí para que, por miedo, no huya de los lobos”[38].

Cambiando su contexto y hasta su sentido[39], pienso que puede aplicarse a la cumbre vaticana y, en general, a amplios sectores del pueblo católico y de la gente creyente o no creyente. El LGBTI tiene tal fuerza, impregna de tal modo la opinión pública y vocifera con palabras y gestos tan amenazadores que es capaz de intimidar a los que piensan de otra forma. El miedo cohíbe e inhibe y los individuos, reducidos al silencio e indefensión, corren el riesgo de terminar contagiados, pensando lo mismo, mundanizados real o al menos aparentemente.

La Iglesia es como el faro, puesto por el Señor para iluminar a los peregrinos y navegantes en el mar proceloso para que puedan llegar al puerto. Pero, si la niebla circundante lo entenebrece, ¿cómo ver el camino? Ya Jesucristo advirtió: “La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Si, pues la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!” (Mt 6,22-23). La luz del cuerpo eclesial es su magisterio; los faros son los obispos con y bajo la dirección del Obispo de Roma, ahora el papa Francisco, por encargo del Señor y hasta por el valor etimológico de su nombre: ”obispo” (> epískopos: “el que desde lo alto otea el horizonte para prever, prevenir, avisar, orientar”). Pero, si por contaminación o por miedo, están “apagados”, convertidos en “asalariados”, los fieles se encontrarán como ”ovejas sin pastor”, desorientados y a merced de “los lobos” (Jn 10, 1-18).

5.3.4.“Nihil violentum permanet”

¿La aceptación e imposición de la homosexualidad es una realidad definitiva, o sea, de duración indefinida, muy prolongada? El autor no es profeta ni hijo de profeta. No obstante, si la “historia es maestra de la vida”[40], lo es porque lo sucedido permite entrever lo que puede acontecer en el porvenir. Claro que la historia no fotocopia ni se limita a reproducir el pasado.

Pues bien, nos ofrece un indicio  el adagio ya enunciado “nada violento permanece” o, en su otra versión, “est durabile”, “es duradero”. Y nada “tan violento” como lo que es “parà phýsin”, “contrario al naturaleza”. Tanto la palabra griega: phýsis como la latina natura (de donde  “naturaleza”) emparentada con nascor, natus (“nacer, nacido”), expresan la acción de emerger del no ser al ser y de proseguir el desarrollo específico de cada cosa o ser. La phýsis y la “naturaleza” de una cosa es lo que cada cosa es y lo que será a no ser que su uso antinatural o al menos indebido la aborte o frustre[41]. La homosexualidad es una frustración de la naturaleza humana en su complementariedad masculina o femenina, palpitante en los billones de células del organismo humano.

Por ello la homosexualidad en cada una de sus modalidades violenta la naturaleza humana y no puede ser “permanente ni duradera”. La homosexualidad pederástica se toleró en Atenas durante unos 300 años; algo más y más radicalizada en Esparta. ¿Cuánto durará la existencia legal de la homosexualidad entre adultos en el Nuevo Orden Mundial?

  • Un católico ante la homosexualidad y en su relación con los homosexuales

Una norma de comportamiento cristiano distingue entre el pecado y el pecador al mismo tiempo que rechaza el pecado y acoge al pecador. San Pablo presenta a los romanos de su tiempo como “entregados por Dios con las pasiones de su corazón a la inmoralidad”. Traza las sombrías sombras del homosexualismo y de otras perversiones sexuales. Termina con una pincelada de artista: “No solo las hacen, sino que, además, aplauden a quienes las hacen” (Rom 1, 24-32). En materia de pecado está ya todo inventado, también la “charanga” y el ”Orgullo Gay”.

Según el Catecismo de la Iglesia Católica (nº 2357), “`la Tradición ha declarado siempre que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados´[42]. Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”.

No obstante, las personas que presentan tendencias homosexuales deben ser tratadas “con respeto y delicadeza”. Son “personas llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida (…), a la castidad (…), a la libertad interior. Deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”. Abre el camino de la perfección cristiana o de la santidad también a los homosexuales, pero partiendo de la lucha ascética, también de la específica o requerida por su tendencia homosexual, procurando vivir en gracia con la ayuda del Señor crucificado y resucitado sin olvidar la acogida y el apoyo de su Madre y nuestra, la Virgen Inmaculada[43].

¿Pero, cómo querer de veras a la misma persona, que, si es familiar o un amigo, te hace sufrir o que al menos no comparte tus ideales e incluso se opone abierta y provocativamente a tus creencias más íntimas? En orden a la relación en concordia y gozo mutuo la experiencia enseña la conveniencia y hasta necesidad de distinguir entre lo que una persona es y lo que hace, entre la persona en sí misma y sus acciones, cayendo en la cuenta de que es más importante lo que se es que lo que se hace, aunque en nuestros días suele invertirse el orden en aras de la eficacia y del éxito frecuentemente más aparente, superficial y efímero que real, profundo y duradero. La persona debe ser respetada y querida siempre por ser “persona” e hija de Dios”, mucho más si hay lazos familiares o de amistad. Y esto, aunque no podamos aprobar sus acciones ni sus criterios, que nos hacen sufrir.

 

Manuel GUERRA GÓMEZ

Título: Cf. AA. VV (Manuel Fernández-Galiano, J. S. Lasso de la Vega, Francisco Rodríguez Adrados, etc.,), El descubrimiento del amor en Grecia, Madrid 1959; F. Buffière, Eros adolescent. La pédérastie dans la Grèce Antique, Paris 1980; M. Guerra, Antropología sexual en la antigüedad griega en AA. VV., Masculinidad y feminidad en el mundo de la Biblia, Eunsa, Pamplona 1989, 287-422; J. Leipoldt, Die Frau in der Antike Welt und die Urchristentum, Leipzig 1955

[1]. Declaraciones del cardenal D. Ricardo Blázquez en las XVII Jornadas Diocesanas (Zamora), 30, enero de 2019. Sería deseable una estadística más pormenorizada, pues casos de pederastia hay también entre los miembros de las religiones no católicas y no cristianas, así como de las sectas.

[2] Prólogo de la 2ª edición del libro: Amoris laetitia. I sacramenti ridotti a morale de  Giulio Meiattini, monje benedictino en la Abadía de la Virgen de la Escalera, en Noci; también Sandro Magister en Infovaticana.com (08/03/2019).

[3] Plutarco, Vita Solonis, 20,6 (siglos I-II d. C.).

[4] Hipócrates, Generat 6, 1, 2.

[5] Horacio, Odas 2,13,24-25;4,9,10-12; Epodos 1,19,28.

[6]  “Niño” = paîs, paidós en griego, de donde “paidofilia” y “pedofilia”, también pederastia, pedagogía, pedagogo, pediatría, ortopedia, pedante, etc. En francés se escribe “ai”, pero se pronuncia “e”. El castellano, más radical o extremista, escribe y pronuncia “e”.

[7] Estrato en la Anthol. Palat 12,4.

[8]  Cf. M. Guerra, la ideología de género en mi blog ya citado; también La guerra de don Manuel, HomoLegens, Madrid 2018, 187-208.

[9] Matrimon. Philosoph. impedimen en Estobeo 4,22,20 p.487´Cito a Estobeo por su edición Stobaei anthol.libri…, I-IV, München  19753.

[10] Otra cosa es que autores posteriores (Platón, etc.,) proyecten su mentalidad sobre la Iliada y cataloguen como pederástica la amistad de Aquiles y Patroclo.

[11] Aristóteles, Pol  libro V; Plutarco, Erotikós 768 e y las comedias de Aristófanes.

[12] Jenofonte, Memorabilio 13,8-9; Ps-Demóstenes, Erotikós 20 ss.;33-56; Platón, Pol 403b; Leges 8,835 d-837 a; Aristóteles, Pol 2,4,3-2; Musonio  en Estobeo 3,6,23,p.286; Plutarco, Educ. puer  15, etc.

[13] Platón, Leges 836 c.

[14]. Platón, Leges 837 a-e,c. etc.

[15]  Esquines , In Timarchum 19-20. En el nº. 21 transcribe esta ley, que además de despojarle de lo antes enunciado, le condena a muerte “si ha sido condenado por prostitución”. Pero el texto no es auténtico o al menos no literal, pues no coincide del todo con la transcrita por Demóstenes (también del siglo IV a. C.) en Adversus Androtionem, 30, quien se la atribuye a Solón.

[16]  Esquines, In Timarcum 13. El efebo quedaba dispensado de la obligación de alojar en su casa y de alimentar a su padre o a su tutor si este era culpable de semejante delito.

[17] Ps-Luciano, Erotikos 53.

[18] In Timarcum 185 (katà phýsin)..

[19]. Jenofonte, Sympósion 8.19-22;Esquines, In Timarcum 189.

[20] Anthologia palatina 12; Aristófanes, Plutus 153-159 (siglos V-IV a. C.); Teócrito, Idyllia, 106 siguientes; 13,35 (siglos IV-III a. C.).

[21] Jenofonte, Sympósion  8,21: Esquines, In Timarcum 158 (cuatro dracmas es el precio convenido en este caso); Lisias, Contra Simonem 22 (compra no ocasional, sino permanente, vitalicia, por 300 dracmas).

[22]  Plutarco, Lycurgus 18,9. Había casas públicas de prostitución no solo de mujeres, sino también de efebos. Sus propietarios debían abonar un impuesto específico, el pornikón télos, al Estado.

[23] Cf. También Anthol. Palat 12, 4;228, 3-6; Luciano (siglo II d.C.), Verae historiae 2,28, etc.

[24]  Platón, Prot 309ª; Ateneo, Deipnosophistae 13, 565 a-d; Clemente Alejandrino, Paedag 3,3,15,1-4 (siglo II d. C.); Luciano, Adv. Indoctum 23; Filóstrato, Epist 58. 

[25]  Platón, Sympósion 180 d-181 d. Por Pausanias (siglo II d.C.) 1,14,6; 1,19,2 7 1,22,3 sabemos que en Ática había templos a ambas Afroditas

.

[26] Jenofonte, Sympósion 8, 9-12.

[27] Según Estrabón, Geograph 8,6-20-(siglos I a. C.-I. Cf. M. Guerra, Antropología  sexual en la …, 408-410.

[28]I Platón, Sympósion 209 e-212 a. Cf. M. Guerra, La “conversión” según Sócrates y Platón.(La “conversión”, ”huida” del mundo y la ”vuelta-retorno” a la “contemplación de las Ideas” o un proceso de asemejación a la divinidad”, “Revista Agustiniana” 27 (1986) 87 y siguientes.

[29] Platón, Sympósion 215 a- 216; Teeteto 143 e; Jenofonte, Sympósion  4, 19; 5,4.

[30] Jesucristo: “Yo soy el kalós (literalmente “bello”, pero “bueno” en su traducción fiel) Pastor”.

[31] Cf. Platón, Sympósion  213 c-220 a;  también  Plutarco, Alcibiades 4, 2-4.

[32] Cf. Mi estudio El árbol masónico. Trastienda  y escaparate del Nuevo Orden Mundial, Digital Reasons, Madrid 2017, 341-387.

[33] Cf. mi trabajo La transformación programada la sociedad cristiana en naturalista, dialógica, relativista, sincrética, laicista y gnóstica, o sea, masónica en Profesores de la Facultad de Teología del Norte de España, Teología hoy: Quehacer teológico, realidades pastorales y comunicación  de la fe, Facultad de Teología, Burgos 2018.

[34]  Serge, Abad-Gallardo, J´ ai frappé à la porte du temple. Parcous d´ un franc-maçon en crisis espirituelle, Tequi, Paris 2014 (traducción esp. ¿Por qué dejé de ser masón? Madrid 2015), p. 119.

[35] Almudena Martínez-Bordiú, Infovaticana, 26. Febrero. 2019.

[36]  Las palabras entrecomilladas están tomadas del discurso del papa Francisco al final de la concelebración eucarística (24, febrero, 2019). En él pueden  verse reflexiones  datos estadísticos respecto a la pederastia con menores en el ámbito familiar, docente, deportivo y eclesial.

[37] Publicada en el “Catholic Register”. La conozco en Carlos Esteban, Infovaticana, 1 de marzo de 2019, pp. 1-2.

[38] En la homilía de Benedicto XVI  el 24 de abril del año 2005.

[39]  Cf. El sentido que les da Antonio Socci, El secreto de Benedicto XVI, Homo Legens, Madrid 2018, 24 y siguientes.

[40] Cicerón, De oratore (siglo I a. C.,).

[41] Cf. M. Guerra, La traducción de los textos litúrgicos. Algunas consideraciones filológico-teológicas,  Estudio Teológico de san Ildefonso, Toledo 1990, 119-125.

[42] Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. “Persona humana” 8.

[43]  Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, nºs. 2358-2359.

36 comentarios en “LA HOMOSEXUALIDAD Y SUS MODALIDADES
  1. Con este pseudónimo “Ljute ovce” es fácil encontrar TROLLerías tuyas
    En ELPAÍS: “25 sept. 2018 España no es una democracia es una monarquía católica francesa ( franca) antiespañola, por eso existen nacionalismo catalán y …
    En DIARIO 16: “13/02/2019 at 08:51. Y tu eres un bobo charnego catalán, un nazi victimista, un totalitario inquisidor católico. Y un GILIPOLLAS …
    Hay más
    Como para hacer caso a este TROLL

  2. Para el TROLL Ljute ovce y su novia :
    Si los extraterrestres leyesen tus comentarios empezarían a cantar: “Había una vez, un circo, trala, la,la la….” .
    Todo hay que decirlo, tienes una imaginación prodigiosa!
    Si te decides a escribir un tebeo, te ayudo a publicarlo.

  3. Ljute ovce
    Aquí no somos luteranos, sino católicos radicales.
    Que el Papa pusiera una estatua de Lutero en el Vaticano es una cosa del progrerío imperante al que le da igual 8 que 80 y que van diciendo que aquí se salva cualquiera sea anglicano, luterano, pachamamista o budista. Nosotros nada tenemos que ver con ese modernismo.
    Repito. Somos carcas, ultras y radicales.

  4. Decidido, esta gente del integrismo es decididamente anti católica, deben ser cripto luteranos o cripto islamistas wahabíes (que no musulmanes) , Es de ser muy enemigos de la fe católica el hacerla pasar por integrismo islamismo wahabí también impuesto allí por el puritanismo luterano anglosajón.
    Ustedes los integristas no le hacen ningún favor a la Iglesia católica, son mas parecidos a luteranos que a otra cosa
    Son del todo anti católicos

  5. Ljute ovce.
    Usted está hablando de una época pasada. Y no podemos juzgar el pasado con las gafas de ahora.
    La “cultura” que hoy en día sigue dando en matrimonio a niñas y las casan con hombres mayores, es la musulmana.
    Yo no se cuál será la raíz de los abusos. Pero que se dan, se dan. Si un homosexual adulto se lía con un crío de 17 a dos días de cumplir los 18 es tan pederasta como el mismo adulto que se lía con él dos días después, es decir cuando ya tiene 18.
    Fijar los límites del abuso en función de la edad, nos hace caer en una trampa mortal.
    Con la bandera del “consentimiento por ambas partes”, siempre se dará abuso.
    Se criminaliza al homosexual que ha abusado de un niño, igual que se criminalizaría a un heterosexual que haga lo mismo con una criatura del sexo contrario. Es abominable. Y Jesús dijo algo acerca de los que escandalicen a los pequeños…

    1. ¿Que pasa que ahora también odian la verdad, su verdad?
      La edad en el matrimonio en occidente solo ha cambiado pro factores completamente externos a la religión, como es la incorporación de la mujer al trabajo y la propia liberación de la mujer ajena por completo a la cultura religiosa cristiana y católica. Una incorporación de la mujer al trabajo que jo se ha dado en las sociedades musulmanas mayoritariamente rurales.
      La cultura católica y en general la cristiana aun considera que las niñas de 13 años cuando son violadas no es abuso ni pederastia… Ni lo ha hecho a lo largo de la historia cuando entregaban niñas al matrimonio ni lo consideran ahora, al menos no ” este articulo”
      Y eso es una ” SALVAJADA”

      ¿ Y hablan ustedes de respeto? o ” de amor” ? ¿ Que narices de “amor” tiene ustedes? ¡Ustedes rezuman odio!

  6. ¡Aviso para navegantes! Tenemos un nuevo TROLL entre los comentaristas de Infovaticana. Hace tiempo estaba Demanda, que desapareció. Su testigo lo recogieron Lonydriver y Desiderio, que supongo seguirán _si no siguen el camino de Demanda. Damos la malvenida al nuevo TROL, cuya mejor respuesta es ignorarlo, ni caso, Nicasio. Que a las trolas de los troles respondan los anti-troles y anti-reptilianos.

    1. ¿ Vais a mandar a los trolles a la hoguera?
      Jesús no persiguió ni mato a nadie, tampoco a los romanos paganos que terminaron matándolo
      Ustedes ” los católicos” ¿Que narices tienen que ver con Jesús?

      1. Creía que no tienes más agallas que las de trolear a los que tienen la obligación de poner la otra mejilla (los cristianos). Cuando hayas esxrito la mitad de trolas en un sitio musulmán defendiendo a los homosexuales víctimas de “la religión de paz”, vienes y nos los cuentas (citando el enlace).
        Besos, cariño.

        1. Ya me dirá que ” otra mejilla” ha puesto nunca la iglesia católica como institución cuando ha quemado ” herejes” en la hoguera o asesinado cristianos ortodoxo y a musulmanes en las cruzadas lanzadas por los papas de Roma.
          Ustedes no tienen nada que ver con Jesús ni con las enseñanzas de Jesús; Jesús no mató ni persiguió a los paganos romanos, los romanos si mataron a Jesús , es lo que ustedes y su inquisición hacen, de hecho es lo que esta usted haciendo.
          Muy valientes contra “los mariquitas” y muy cobardes y cómplices con los obispos católicos defensores de los asesinos de ETA.
          Cobardes y prepotentes hipócritas eso son ustedes
          Para su información, e el mundo musulman siempre ha habdio tolerancia hacia la homosexualidad, solo las variantes integristas del islam patrocianadas en Arabia Saudí por occidente persigue a los homosexuales igual qiue lo hacen ” los integristas catolicos” como ustedes

        2. Son ustedes muy pro luteranos puritanistas o pro musulmanes integristas, son de la misma especie que muy flaco favor le hacen ustedes y sus obsesiones integristas a la Iglesia católica

          1. Pero vamos a ver!!
            No dice que los musulmanes respetan a los homosexuales y la Iglesia Católica los persigue?
            Por qué dice después que somos peores que ellos? Se ha tomado usted al pie de la letra lo del ‘hagan lío’

  7. Pero qué católico se ha levantado contra los homosexuales!!! Decir que practicar la homosexualidad es un pecado, no es odio. Y si digo que tener relaciones carnales fuera del matrimonio es pecado, usted podrá llamarme carca, antigua, estrecha y lo que quiera, pero nunca podrá decir que de mis palabras sale odio. De ser así, la Biblia odia a los homosexuales y a todos los que practican fornicación. Es justamente todo lo contrario. Quiere su conversión sin la cual es imposible la salvación. No hay mejor acto de misericordia.

    1. ¿ Quien habla de usted? una cosa es pecado y otra delito, aquí este articulo totalmente sectario y alucinado pretende hacer pasar el delito y el pecado de la pederastia como una ” forma” de homosexualidad y la pederastia ” no es” homosexualidad, es una vergüenza que ni siquera considere ni pecado ni delito pues ni lo llama pederastia el acostarse con una niña menor de edad.
      Esto es odio

      La biblia dirá lo que quiera pero lo que es una obviedad es que Dios no le hablo de la homosexualidad a Moisés y si hablo del asesinato, Tampoco Jesús hablo de homosexualidad y si de amar al prójimo. Que a estos señores que tanto se rasgan las vestiduras confundiendo interesadamente homosexualidad y pederastia, resulta que les importa un pepino que Setien defendiera a asesinos supremacistas de Eta , mientras a los papas que lo sentaron en la diócesis de San Sebastian, los hacen santos. Eso SI debería ser un escandalo por que lo que si es un abuso brital y 8un pecado contra Dios, es disponer de la vida de personas inocentes, que son obra de Dios y cuya vida pertenece a Dios, como hacen los asesinos de Eta cuando asesinan
      Eso también es odio.

  8. Este articulo además tiene delito por que criminaliza a los homosexuales llamándolos pederastas , considerando que la pederastia es una forma de homosexualidad cuando no tiene nada que ver una cosa y la otra y olvidando que las mujeres también son “niñas inocentes” en una etapa de sus vidas y que son de hecho objeto también de abusos por parte de adultos que este señor por lo visto no considera ” pederastia”
    A este señor habría que denunciarle por calumnias y no contra una persona sino contra todo un colectivo que no tiene por que soportar los insultos y calumnias de ciertos enfermos mentales que hasta defienden la pederastia

  9. Que me aspen si el tipejo del articulo no esta defendiendo la pederastia, CON NIÑOS, en preferencia a la homosexualidad ENTRE ADULTOS, a la que criminaliza y compara con la pederastia ” CON NIÑOS”
    ¿ A este señor no le da vergüenza no considerar siquera que acostarse con una NIÑA es tambien pederastia, aunqu “solo” sea una ” hembra” ?

    QUE “”” GENTUZA””” DIOS Y VA EL TIPEJO PERDONANDO LA VIDA A LOS HOMOSEXUALES
    DICE:
    EN NUESTROS DÍAS SE CONDENA LA PEDERASTIA, PERO SE TOLERA Y ALABA LA HOMOSEXUALIDAD ENTRE ADULTOS

    ¿ PRETENDE ACASO QUE SEA AL CONTRARIO ? ¿ PRETENDE QUE NO SE CONDENE EL ABUSO CRIMINAL DE LA PEDERASTIA ” CON NIÑOS” ( YA QUE SI ES ” CON NIÑAS” NI SIQUERA TIENE NOMBRE EL CRIMEN) Y ” SI” LA HOMOSEXUALIDAD” ENRE ADULTOS QUE SON MAYORCITOS PARA SABER LO QUE HACEN?¿ PERO QUE CLASE DE DEGENERADOS ESCRIBEN AQUI?

    1. Expresiones del TROLL: criminaliza a los homosexuales… A este señor habría que denunciarle por calumnia… enfermos mentales… EL TIPEJO…
      Y una pregunta muy interesante del TROLL: ¿PERO QUE CLASE DE DEGENERADOS ESCRIBEN AQUI? Oye, pues en esto tienes razón, porque ¿PERO QUE CLASE DE DEGENERADOS como tú ESCRIBEN AQUI? Yo por mi parte te reconozco como comisario político anticatólico del LGTBI+
      Te tendré presente en mis oraciones.

      1. ¿ Eres como esos obispos mariquitas de la iglesia católica que se pasan la vida buscando maricas a los que acusar para ocultar su mariconez?
        Sois muy cobardes, a los asesinos etarras y los obispos nazis que los defienden no los criminalizáis GENTUZA, aunque sean obispos maricones, dadas las altas cotas de mariconez mariquita que hay en la iglesia católica.

        Vaya panda de enfermos

        ¿ Rezaran a papas y santos mariquitas?
        Dadas las altasismas cotas de mariconez mariquita que hay en la iglesia católica es altamente probable
        En fin!

        1. Vd. es esa clase de personas que atribuye a lo que considera su campo todas las virtudes y a los que pone en frente todos los vicios y horrores. . Tiene Vd. una opinión inmejorable, sin grietas, de Vd. mismo y los suyos.

    2. Colgar un letrero bien grande a la entrada de las iglesias católicas que digan:. Prohibida la entrada de menores de edad, sin el acompañamiento de un familiar adulto ,so pena de ser agredido por los oficiante se.

  10. ¡¡Qué cantidad de lugares comunes e insensateces!!
    La pederastia, no es fruto de la homosexualidad sino de la represión sexual.
    Es mucho más culpable es absurdo (y totalmente inexistente en la predicación de Cristo) celibato que la homosexualidad.
    Los pederastas son depredadores sexuales y hay que llevarlos ante la justicia por delincuentes no por homosexuales.
    Los gays son el chivo expiatorio que han tratado ustedes de que les libere de su responsabilidad ante la proliferación de abusos sexuales en el seno de la Iglesia.
    Dejen de reprimir sexualmente a los católicos y sus clérigos y verán como disminuyen los abusos por parte de religiosos.

    1. VENANCIO EL SOPLAPOLLAS.
      La inmensa mayoría de los abusos son de homosexuales.
      Antes de explicarnos la predicación de Cristo deberías dejar de decir gilipolleces.
      Deja de decir a los católicos lo que deben decir o hacer, y menos de darnos lecciones de catolicismo tu que eres anticatólico.
      Tu a lo tuyo, y procura que no te pillen con niños.

      1. Estáis abusando vosostros ” los católicos” de la minoría homosexual, insignificante em porcentaje, estáis creando una leyenda negra por que sabéis que son pocos, sin poder y además siempre marginados. Esta repentina mierda “homosexualista” no esta creada por homosexuales sino por poderes bien heterosexuales con fines bien heterosexuales.
        Os importa muy poco que un obispo sea un nazi que defiende asesinos como el nazi Setien, hacéis santos a los papas que sientan a gentuza como esa en las cátedras episcopales ¿ No es eso estar DEL TODO contra a ley de dios ? Que yo sepa Dios en las tablas de la ley no habló de homosexuales pero si prohibió el asesinato, que tenéis muy poca vergüenza hipócritas.
        Enfermos mentales esos sois.

        1. Así es. Somos unos intolerantes, no como los hermanos musulmanes que tratan a los homosexuales genial. No me extraña que cada vez sean más homosexuales que se vayan a países de mayoría musulmana y donde manda la sharia a casarse y formar familias. En los países de tradición católica todo eso es impensable.

          1. Claro y debemos pensar que todo eso se debe al catolicismo del que lucen estos tipos “católicos” que escriben por aquí.
            Los que estarían al parecer muy de acuerdo con el islamismo son” estos católicos”, que escriben aquí. Dígame , en serio ¿ No cree que ” estos católicos” tan homófobos ” en realidad son mas bien ” musulmanes”?
            Mire, ” los catolicos” que insultan tanto a los homosexuales como los que escriben por aqui lo que pretenden es asimilar islamismo y catolicismo a favor del protestantiemo luterano que acepta incluso obispos homosexuales, en una especie de ecumenismo globalista de cara al NOM
            ¿ Ve usted como no son ” homosexuales” los causantes y promotores de toda esta infamia ” homosexualista” que ” los catolicos” han levantado contra ellos?
            Y por supuesto ” estos católicos ” no son nada tolerantes como toda esta gente homosexual a la que insultan y ofenden con fines que no tienen nada que ver con la homosexualidad.

          2. Ljute ovce y Sor Venancia de las Llagas FMF. Id a recibir la bendición del LGTBI+ y que os casen.
            Besitos a los dos, seguro que os enamoraréis huno de hotra.

          3. Ljute ovce.
            Gracias a nuestras raíces católicas, se respeta al que es homosexual.
            Evidentemente, al pecado habrá que llamarlo pecado.
            La sodomía lo es, igual que lo es cualquier relación carnal fuera del matrimonio.
            Pero en esta sociedad buenista, que lo único que esconde detrás es pura maldad, no se permite llamar a las cosas por su nombre.
            Todo buen católico debe odiar el pecado y amar al pecador.

          4. A ver Mariela poco respeto al homosexual hay cuando se lo criminaliza considerando que el crimen del abuso pederasta es homosexualidad , y no pederastia.
            Pero claro, viniendo de una cultura ” cristiana” que permitía que niñas fueran entregadas al matrimonio con apenas 13 años no es extraño que ni siquiera se considere pecado y menos aún ,un delito, el que se pueda abusar sexualmente de las niñas sin llamarlo por su nombre “ pederastia”, dado que solo “ son mujeres”.
            Lo de ustedes no es amor, es falta de respeto, ustedes ni siquiera respetan la verdad, ¿cómo van a respetar a otras personas?

            Lo dicho, ustedes no tienen nada que ver con Jesús. Y con esa total falta de respeto, tampoco con Dios ni con la voluntad de Dios.
            Flaco favor le hacen al catolicismo, parecen vds luteranos

          5. Cuentan de Ljute ovce que un día
            tan en su rol de TROLL estaba
            que solo se contentaba
            con las TROLLas que escribía
            ¿Habrá otro _entre sí decía_
            que escriba más TROLLas que yo?
            Y cuando el rostro volvió
            halló la respuesta viendo
            que anti-TROLL iba antiTROLLeando
            las TROLLas que él TROLLeó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *