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Un brote de paranoia sionista

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Tomamos del blog Secretum Mehum Mihi un reporte de noticias de la agencia AP, Sep-16-2011.
CIUDAD DEL VATICANO — El Vaticano podría poner en riesgo más de 40 años de progreso en la relación con los judíos al acercarse a un grupo de tradicionalistas escindidos que incluye a un obispo que niega las matanzas en los campos de concentración nazis, advirtieron organizaciones.
El Vaticano ha trabajado durante años para atraer de nuevo a la Sociedad de San Pío X. Esta semana, dijo a sus miembros que deben aceptar algunas enseñanzas centrales de la Iglesia si quieren reincorporarse plenamente a ésta. Pero la Santa Sede señaló que algunas expresiones contenidas en documentos del Concilio Vaticano II estarían abiertas a una «discusión legítima».
Las enseñanzas del Concilio, realizado entre 1962 y 1965 aportaron reformas que modernizaron la Iglesia católica, incluido un acercamiento a los judíos y el oficiar la misa en las distintas lenguas de los países, en vez del latín. La Sociedad de San Pío X, con sede en Suiza, se formó en 1969, y se opone a muchas de esas reformas.
El Vaticano se niega a señalar qué enseñanzas fundamentales debe aceptar la Sociedad para reintegrarse, y qué elementos del Concilio podrían discutirse.
«Nostra Aetate», un documento crucial del Concilio, revolucionó las relaciones de la Iglesia con los judíos al declarar que la muerte de Cristo no podía atribuirse a esa colectividad. Otras enseñanzas del Concilio objetadas por la sociedad se refieren a las libertades religiosas y al ecumenismo.
La incertidumbre sobre lo que se requiere que haga la Sociedad provocó preocupaciones entre algunos grupos judíos, que emitieron el viernes advertencias veladas sobre el posible impacto en las relaciones con el Vaticano en caso de que las enseñanzas de Nostra Aetate y otras del Concilio fueran ahora sujetas de discusión.
Abraham Foxman, director de la Liga Anfidifamación en Estados Unidos, confió en que el papa Benedicto XVI dispondrá que la Sociedad debe aceptar las «enseñanzas positivas» de la Iglesia sobre los judíos antes de reconciliarse con el Vaticano.
«Sería impensable que el Vaticano permita que una secta escindida católica, que incluye a un obispo que niega el Holocausto, Richard Williamson, se reintegre a la Iglesia y siga promoviendo el antisemitismo», dijo Foxman en un comunicado.
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