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El iniciador no tiene razón, y lo sabe de sobra

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En vísperas electorales todos nos quieren vender sus productos. Incluso los religiosos. Estoy asistiendo a un serial escrito donde se desea demostrar que si España hubiera sido protestante y católica, o solamente protestante, y poco católica, al modo de los países del norte de Europa, otro gallo nos habría cantado a la actual sociedad española.

Algunos de los argumentos presentados para tales retorcimientos mentales son propios de hablar sin documentar, de escribir por llenar pantallas de palabras, creyendo que los lectores nos chupamos el dedo como los niños recién nacidos.

El denominador común de este serial está apoyado en una sola línea argumental: La Iglesia Católica en la historia española ha sido tan nefasta que nos ha llevado hasta tener cinco millones de parados y estar al borde de la bancarrota y el rescate europeo.

Sinceramente estoy disfrutando de este folletón, que está teniendo su adecuada contestación desde la orilla católica y la histórica. La vieja prensa escrita era así: un iluminado que, sintiéndose así, adorado por sus seguidores, consideraba que su plan de ideas era el mejor, lo escribía en las páginas del diario Ya, como hacía el grupo que preparó la Transición a la democracia, bajo el seudónimo de Tácito, y los lectores nos comíamos lo escrito.

Algunos, otros pensadores, de márgenes ideológicas diversas en el mismo periódico o en el diario Pueblo, contestaban al grupo Tácito, bajo firmas reales y se armaba un torneo incruento, pero muy ideologizado, donde cada uno sacaba a relucir sus mejores cuchillos albaceteños que en el fragor de la noche relucían como luciérnagas hasta en las cachas de nácar con que los cogían las manos de los contendientes.

Algunos de ellos llegaron a ser ministros en la desaparecida Ucd, otros abandonaron la lucha partidista y siguen escribiendo sus memorias.

Yo creo que el iniciador de estos lances dialécticos no tiene ni idea del jardín, donde se ha metido. Desea sentenciar que los males de España solamente tienen una culpante implacable: la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, quien aquí ha gobernado hasta cogida de la mano del actual inquilino de La Moncloa, de cuya ligazón se han producido todos los males de la actual crisis.

Solamente le digo al iniciador del debate que la Iglesia Católica ha sido, en toda su historia en España, el único baluarte de la libertad cristiana, la mejor promotora de la cultura y el pensamiento, la exclusiva creadora de centros educativos y hospitalarios, la inventora del largo brazo como es Cáritas para atender a los millones de parados, excluidos y desamparados de la sociedad…..y así se podría seguir largamente.

Si España es así hoy no es por no haber pasado por el protestantismo. De eso seguro.

Cuando el lector ha llegado hasta aquí, le pongo nombre a esta reyerta intelectual: César Vidal, el iniciador. Bruno Moreno, el contestador. Y Pío Moa, el historiador.

Cada uno dispone de un blog: Libertad Digital y este portal, los alojan. Es cuestión de buscarlos y ver la lucha dialéctica, pero dura de este folletón internetero.

Tomás de la Torre Lendínez

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