Pues eso podría colegirse viendo la edición original publicada en 1595 en Venecia por el monje Arnoldo Wion:

Los editores posteriores interpretaron o modificaron motu proprio el lema de la «persecución extrema» como unido al de «Pedro Romano», pensando quizás que el punto y aparte sirve solo a nivel aclaratorio, lo que tendría bastante lógica a nivel semántico.
Pero muchos piensan que podrían ser lemas distintos, con lo cual hay un papa más, o que la aclaración con punto y aparte empezó desde la gloria del olivo, con lo cual hay uno menos. Esta última opción se descartaría en el sentido de que no hay duda de que Bergoglio sea papa, o incluso se tomaría, dando por supuesto que las profecías pueden fallar (ya no lo serían), o que puede haber dudas sobre su autoría.
De tal modo, las dos opciones son:
A) El último papa fue el de la Gloria del Olivo, nombre que aluda quizás al calvario extremo en el monte de los Olivos. Los demás párrafos son aclaraciones sobre el mismo.
A continuación se habla de su reinado en persecución extrema (¿una persecución más espiritual que bélica, pero real hasta el punto de que tuvo que renunciar?), aludiendo nuevamente a su persona como Pedro Romano (sobrenombre atribuible a todos los papas) tras lo que vendrá la destrucción, metafóricamente hablando, de la ciudad de las siete colinas, es decir, de Roma como símbolo de la salvaguardia de la Fe.
B) Benedicto XVI fue la Gloria del Olivo, a continuación viene Francisco, quien «In perseqtione extrema S.R.E. (Santa Iglesia Católica) sedebit», y posteriormente vendrá Pedro Romano.
Es decir, Francisco reinará en persecución extrema. Hay quienes maliciosamente dicen que eso significa que lo bueno de la Iglesia será perseguido, pero desde arriba, o incluso sin su anuencia pero desde adentro. La persecución extrema no es que venga de fuera, del comunismo o del progresismo, sino también de dentro y hacia nuestras creencias, a nivel espiritual, con la puesta en solfa de los pilares fundamentales de nuestra Fe.
Posteriormente vendrá Pedro Romano, quien pacerá la Iglesia entre tribulaciones.