Señores lectores, les voy a decir la realidad, para dejarnos de interrogantes.
Don José Cobo Cano hoy obispo auxiliar de Madrid será el nuevo Arzobispo de la capital de España, y para que vean que no digo un bulo, propongo a quien dude de lo que digo apuestas en conciencia en forma de donativo parroquial.
También les puedo decir que debido a que este bloguero marcó como fecha del anuncio el día 1 de junio, los que mandan se plantean modificar la fecha, aunque quizá no lo hagan, con la intención de desprestigiar este blog relativamente principiante. Al candidato no pueden cambiarlo porque éste ya aceptó.
También les cuento desde aquí, que no es mi intención confundir a mis lectores, y que si les dije que nos venía el obispo de Zamora fue porque así se lo propuso el Santo Padre, pero éste no aceptó la propuesta pontificia, lo que obligó al Papa Francisco a acudir a la siguiente opción que es la que les vengo contado.
En nuestro mundo clerical siempre se ha dicho que si te ofrecen ser obispo digas que sí, porque sino vendrá otro más tonto detrás de ti que aceptará. Monseñor don Fernando Valera, obispo de Zamora, no ha tenido necesidad de decir que sí porque ya era obispo, prefirió decir que no al Papa Francisco argumentando que la Archidiócesis de Madrid supone una gran responsabilidad para el que la acepta, razón por la que él no se consideró capaz. Tras él se le propuso a don José Cobo Cano que tampoco tenía necesidad de decir que sí porque también era ya obispo, pero para no renunciar a sí mismo y seguir siendo quien es, dijo al Santo Padre que él sí que aceptaba tan gran responsabilidad y sino no fuese capaz ya se vería. Eso sí todo con espíritu de obediencia y sacrificio. Vamos, que le faltó dar saltos como al burrito de Sherk para que le eligiera, no sé si ustedes habrán visto la película, pero merece la pena porque nos va a hacer mucha falta el buen humor.
Dicho esto, voy a hacer la misma argumentación reflexiva que he hecho en otro artículo anterior respecto de don Juan Antonio Martínez Camino, obispo que a mí personalmente me encantaba para Madrid, pero con este Papa no iba a poder ser.
Don José Cobo Cano es obispo de la Iglesia Católica, legítimamente ordenado, nos guste más o nos guste menos, yo no lo habría elegido pero es obispo exactamente igual que lo es don Juan Antonio. Y lo es porque alguien lo propuso y porque el Papa Francisco lo nombró. La única culpabilidad, si es que se le puede achacar alguna a don José Cobo Cano, fue que dijo que sí a Osoro y al Papa Francisco, igual que don Juan Antonio dijo que sí a Rouco y al Papa Benedicto XVI.
Eso lo habríamos hecho todos, al no ser que haya causas graves que nos obligasen a decir que no, y como les decía antes, la razón principal de nuestra respuesta afirmativa sería que siempre puede venir otro más tonto que diga que sí.
Si hoy don José Cobo Cano es obispo, la primera responsabilidad de ese nombramiento la tiene Osoro y la última y definitiva el Papa Francisco. Osoro fue quien lo propuso sabedor de que los informes que estaban llegando en aquel momento eran en su inmensa mayoría negativos, vamos a ver si se me entiende, NEGATIVOS, a excepción del de Osoro.
A pesar de que esa negación, el sacerdote recibió “la plenitud del sacramento del Orden Sacerdotal” y por tanto los poderes anexos a dicha plenitud.
Si Osoro está ante un traidor, que lo está, es su problema, porque él lo propuso para obispo auxiliar suyo, y vaya que lo auxilio. Pero Osoro perdió de vista que en el fondo don José Cobo Cano se auxiliaba así mismo. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Ahora al Cardenal sólo le queda patalear como una niña mal criada, ¡haberlo pensado antes! Desde Infovaticana hemos publicado que su obispo auxiliar estaba llevando a Roma informes negativos en su contra, que había viajado allí varias veces, pero nosotros éramos malos malísimos. Por eso ahora podemos decir alto y claro que sarna con gusto no pica.
Según mis fuentes, y son potables, don José Cobo Cano intenta ir vendiendo a quien se lo compre, en Madrid y en Roma, que él aconsejaba a Osoro que llegase a un acuerdo con las partes implicadas en el asunto de las fundaciones pero que el Cardenal se negaba completamente y que optaba por seguir adelante judicialmente. Esto es lo que ha ido diciendo don José Cobo en los círculos pequeños (sus amiguitos), en los círculos medianos (Conferencia Episcopal Española) y en los círculos grandes (Roma, Papa Francisco) junto con la argumentación de que Osoro era un mentiroso y además le fallaba la memoria. Los círculos no han contrastado con nadie, dando por buenos sus argumentos. El resultado ha sido el que llevó días contándoles.
No pasa nada, don José Cobo Cano será Arzobispo de Madrid, yo pago el pincho de tortilla, las porras y las cañas si hace falta.
La responsabilidad de que esto va a suceder es primariamente del Cardenal Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro Sierra que fue quien unilateralmente lo apadrinó para ser obispo. Después, pero secundariamente, ironías de la vida, del Papa Francisco que es quien lo nombra.
Es inminente, don José Cobo Cano será el décimo tercer Arzobispo de Madrid. Y se lo aseguro, no creo en la superstición.