
Y anticipa lo que puede se noticia curiosísima. Que una vez obispa haría lo que ella al sacerdote Victorino Pérez Prieto , no sé si sumarido civil o smple pareja. Con lo que a la muy antigua institución del nepotisnmo habría que buscarle otro nombre, ¿tal vez maridismo?
Pues ya veremos en qué queda todo. Porque evidentemente algo así no tiene nada que ver con la Iglesia católica sino con una neo versión del Palmar de Troya.