
Porque creo que Melilla la gobierna el PP. Tal vez en coalición con Ciudadanos.
Pues sin misa los domingos. Ni el PSOE se había atrevido a tanto. Solo los obispos cerraron las iglesias y han comprobado que fue una desdichada medida. Que no quieren repetir. Pues ahora se las cierra el PP. Como para que les voten los católicos.
El vicario episcopal ha desobedecido la medida. Poquito. Con miedito. A las siete de la mañana. Para que nadie se enterase. Pero hubo misa. A ver si se atreven a multarle. Con lo que otros se atreverían a no votarles. Lo que tenía que haber hecho, además de decir misa, es denunciar en los tribunales al que la prohibió.
Igual lo hace el obispo de Málaga, al que en una ciudad de su diócesis le han prohibido las misas. O el presidente de la Conferencia Episcopal Española que ha visto como la autoridad civil es la que decide donde y cuando puede haber misas en España. Si callan es que igual les parece bien. Pues ya verán como callan.
Ya en el Blog, la medida habrá entusiasmado a esos heroicos católicos encantados con que prohiban la comunión en la boca por ser un gravísimo peligro para la salud. O que sostienen que los carólicos tienen que votar al PP. Yo, que sigo comulgando en la boca, sin que me haya pasado absolutamente nada y tampoco voto al PP, sigo constatando que abundan los mierdas en la Iglesia. El vicario de Melilla se ha salvado, un aprobadillo raspado. Los demás, veremos. Aunque tengo el pálpito que en valor, como Taltavull.
P.D.: si no gobierna el PP, como creía cuando escribí la entrada retiro todo lo que se refiera a ese partido en este artículo. Mi opinión sobre el PP no ha empeorado pero sigue siendo pésima