Y merece ser felic¡tado también.
Aunque, leyéndole , es posible que haya quien piense: ¿lo que con tanta razón reprocha en la política no estará pasando también de algún modo en la Iglesia?
Y merece ser felic¡tado también.
Aunque, leyéndole , es posible que haya quien piense: ¿lo que con tanta razón reprocha en la política no estará pasando también de algún modo en la Iglesia?
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