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Semblanza muy desfavorable de Arrupe, prepósito general que fue de la Compañía de Jesús

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No es el P. Arrupe santo de mi devoción. Lo considero el principal responsable de la tremenda crisis que ha sufrido la Compañía de Jesús y que la hace irreconocible respecto a lo que fue desde su fundación por San Ignacio de Loyola hasta la llegada de este otro vasco que hundió a la que seguramente fue la orden religiosa que más gloria dio a la Iglesia y que hoy todavía no se ha recuperado de aquel nefasto P. General que la ha sumido en la contestación y en el riesgo cierto de desaparecer al menos en Europa. Tras su mandato, el de dos sucesores, una intervención pontificia del gobierno de la Compañía, la pérdida de más de la mitad de los que fueron, los 36.000 que se encontró son hoy 16.000, y con una media de edad en Europa de más de 70 años, el futuro de los jesuitas en el primer mundo, sin apenas vocaciones y con numerosos fallecimientos cada año, es verdaderamente problemático. Y todo ello se gestó bajo el mandato de este español sin que nadie después haya sido capaz de recomponerlo. Y se está llegando a extremos en los que en algunos lugares, España entre ellos, parece ya casi imposible una recomposición.

Pese a lo dicho Arrupe goza de una aureola mítica, propiciada por no pocos jesuitas de su línea, que ocultan tan descomunal hundimiento y nos presentan al que fue P. General como dechado de virtudes y de geniales iniciativas de las que la Compañía y hasta la Iglesia son deudoras y que nunca agradecerán bastante. Y ese concepto, en mi opinión totalmente falso, se ha extendido de modo tal que es hoy el que impera pese a tanto dato objetivo que lo destruye.

De ahí mi sorpresa al leer las páginas que le dedica el sacerdote valenciano Vicente Cárcel Ortí en su extensísimo libro Pablo VI y España (BAC, Madrid, 1997, 1049 pgs, más algunas de fotografías).

Hacía mucho tiempo que tenía el libro en espera de lectura que siempre iba postergando sin duda por la extensión del tocho. Pero por fin cayó. No pretenden ser estas líneas una recensión de libro, que tal vez haga algún día, sino sólo el considerar lo que el historiador valenciano aporta sobre La crisis de los jesuitas españoles (pgs. 627-639) y sobre quien era entonces el máximo responsable de aquellos.

Sobre el libro en general sólo diré que me parece oficialista, bastante pastelero e interesante. Y que como casi todos los que se refieren a esa época calla una serie de nombres que sería bueno conocer.

Ya en nuestro tema concreto Cárcel se aparta de sus parámetros y nos deja una versión muy crítica del tema que por otra parte me parece muy real.

No duda en las calificaciones e introduce la cuestión señalando “la profunda crisis interna que vivieron los hijos de San Ignacio durante el pontificado de Pablo VI, que coincidió en gran parte con el generalato del padre Arrupe” (pg. 627).

“El 21 de febrero de 1969, un grupo formado por 22 jesuitas, en buena parte de la Universidad de Comillas, por medio del cardenal Arcadio María Larraona, prefecto de la Congregación de Religiosos, enviaron a Pablo VI una carta en la que afirmaron que la dirección de la Compañía de Jesús favorecía el aumento de la tendencia a la insubordinación doctrinal y práctica; lamentaban la creciente “insumisión” al magisterio ordinario del Papa, a las enseñanzas y disposiciones de la Jerarquía; la inseguridad doctrinal y la excesiva libertad de opinión; la audacia en la doctrina moral; la desnaturalización del apostolado social; nuevos conceptos de obediencia, de castidad y de pobreza; naturalismo, psicologismo, abandono continuo de las prácticas ascéticas; graves arbitrios litúrgicos y acciones para reducir la congregación religiosa a instituto secular” (pg. 628). Y pedían la división de la Compañía (pg. 628).

Tarancón, entonces cardenal arzobispo de Toledo fue consultado por la Secretaría de Estado respecto a la división y se mostró absolutamente contrario (pg. 629). Sin embargo, consultado por la Santa Sede el Episcopado español, 38 obispos fueron favorables a la separación, 9 a la separación “iuxta modum”, 7 se abstuvieron y 23 se mostraron contrario (pg. 630).

“El P. Arrupe acusó el golpe y lamentó ante la Santa Sede el 7 de marzo de 1970 que tanto la intervención personal de Mons. Morcillo como la del Episscopado español habían desautorizado completamente al prepósito general y a la Curia generalicia ante la Compañía” (pg. 631).

“Pablo VI trató personalmente con el P. Arrupe el problema para buscar soluciones, junto con la Sagrada Congregación de Religiosos y la Secretaría de Estado. El P. Arrupe era contrario a la eventual institucionalización de una comisión que examinara la situación de la Compañía de Jesús, ya que con dicha comisión, la autoridad del prepósito generaly de los provinciales quedaría nuevamente y más profundamente sacudida, con las consecuencias que sería fácil prever” (pg. 631). Y ofrecía el gobierno normal de la Compañía pare secundar lo que el Papa dispusiese.

Pablo VI y la Secretaría de Estado dieron seguridades a Arrupe de que no se quería intervenir el gobierno de la Compañía pero le reclamaron que informase sobre las medidas que se fueran tomando para corregir los abusos que se habían señalado (pgs. 632-633).

“La reacción del P. Arrupe (…) consistió en dirigir una circular a todos los miembros de la Compañía en España (…) que dejaba un tanto en la sombra las advertencias relativas a los aspectos negativos indicados en la carta del cardenal Villot y parecía afirmar que la separación de las provincias había sido rechazada categóricamente por el Papa. En una audiecia concedida al P. Arrupe el 30 de abril de 1970, el cardenal villot tuvo que manifestarle su descontento por la interpretación que él había hecho de su audiencia con el Papa.

Al día siguiente, 1º de mayo de 1970, , el P. Arrupe escribió a Pablo VI para explicarle el contenido de su circular del 27 de marzo, que consideraba un primer paso de todo lo que debía hacerse según los deseos de la Santa Sede” (pgs. 633-634).

En mayo Arrupe visitó España y “definió a los firmantes de de la súplica del 21 de febrero de 1969 como “perturbadores” y merecedores de ser expulsados de la Compañía” (pg. 634) contra o manifestado por Roma respecto a la libertad de recurrir a la Santa Sede.

“Entre tanto, comenzaban a levantarse voces muy autorizadas que denunciaban la gravedad de la situación interna de la Compañía (…) que no podía ser salvada ni con una nueva congregación general ni con un nuevo prepósito general, ya que había perdido su espíritu primitivo. Algunos jesuitas, desde Francia, denunciaban que la Compañía, sin haber hecho una declaración oficial contra la fe cristiana, caminaba a ritmo acelerado hacia un secularismo integral, es decir, hacia el ateísmo. Los principales superiores franceses estaban completamente dominados por el pequeño grupo apoyado por un asistente, que desde hacía cinco años tenía todo en su mano” (pg. 634). Una vez más la resistencia de Cárcel a dar nombres. Y el de ese asistente era obligado aunque muchos supieran entonces de quien se trataba.

En junio de 1970 se celebró en Roma una reunión de los provinciales españoles. “La santa Sede deseaba que a dicha reunión asistiera el vicario general de la Compañía, P. Swain, para que hubiese controlado de alguna forma al general, pero dicho padre fue llamado a la mencionada reunión de los provinciales cuando ya había terminado” (pg. 634).

“La crisis de la Compañía era cada vez más amplia y profunda” (pg. 635). “Y los superiores eran escogidos entre los fautores de la nueva tendencia. Las declaraciones de fidelidad a la Iglesia quedaban con frecuencia en contradicción con los hechos” (pg. 635). “En este sentido eran preocupantes el intento d dar nuevas interpretaciones del voto especial de obediencia al Papa y las múltiples violaciones de la adhesión fiel al magisterio pontificio. A esto se unía el influjo siempre creciente de secularizaciones de jesuitas a los cuales los superiores habían encomendado cargos de grave responsabilidad; permanecían en sus puestos profesores y formadores no ortodoxos doctrinalmente; causaban sorpresa ciertos nombramientos y ceses; la decadencia disciplinar, a nivel religioso y litúrgico, era cada vez mayor” (pg. 635).

Lo cierto es que las quejas seguían llegando a Roma y no se atisbaba el menor síntoma de rectificación (pgs. 636-639). Y así hemos llegado hasta hoy. Enfermedad de Arrupe, intervención pontificia de la Compañía, generalatos de Kolvenbach y Nicolás, el primero mejor intencionado y el segundo pésimo… Y los jesuitas siguen siendo, cada año que pasa, menos y mayores.

El análisis de Cárcel es durísimo, cosa rara en él. Y pienso que en buena parte muy exacto. A fines de este año una nueva congregación general nombrará sucesor al actual prepósito Nicolás. Me temo que será más de lo mismo. Tal vez más moderado porque tan inútil me parece imposible. Y en Europa e Hispanoamérica pienso que ya de imposible recomposición. En España entra sobre media docena al año, y habrá que ver cuantos perseveran, y se mueren cuatro docenas. Y eso irá a más dado el número de octogenarios y nonagenarios. Pues ese es el panorama.

Cárcel nos dejó una imagen cuando acababa el siglo anterior. No ha mejorado nada hoy. Salvo tal vez en que los peores de la época de Arrupe han desaparecido ya en su mayoría. Pero sigue habiendo morlacos de lidia imposible. Tal vez cuando los jesuitas sean poco más de 10.000, y no del primer mundo en su mayoría, quepa una restauración. Dios lo quiera. Y que no nos depare a otro español en el generalato. Y menos si ha pasado por Japón. Que debe tener aires mefíticos. Óptimos los tres primeros pero después España parece que se agotó. ¿Optarán por un argentino? Yo lo preferiría negro. O vietnamita. Pero mis preferencias no valen nada y hasta nos puede salir un Arrupe bis africano o indio. Entonces, adiós Compañía de Jesús. No hay institución que aguante dos Arrupe o dos Nicolás. Y tan seguidos.

Comentarios
20 comentarios en “Semblanza muy desfavorable de Arrupe, prepósito general que fue de la Compañía de Jesús
  1. Para Antonio
    Tu comentario del 29 a la 1:53 en el que me aludes es de contenido ideológico protestante auténtico y por supuesto absolutamente desacralizado.
    Por lo mismo debo entender que para tí el sacerdocio y la LITURGIA no existen ni tienen razón de ser. Queda pues aclarado que no hablamos el mismo lenguaje religioso de FE. Eso es de agradecer y además te felicito por no haberte hecho un presuntuoso astuto en vías de taimado como suele ocurrir con frecuencia. Das la cara.
    Tu último párrafo es el resumen de tu mentalidad masonista, seas o no masón inscrito y la propuesta que haces conduce a la secularidad total de la Iglesia de Jesucristo dejándola en profana como todas las demás religiones, lo que después de todo es la tarea en la que están empeñados nuestros propios «hombres de iglesia», al menos los que se tienen por interconfesionales-interreligiosos. Tanto más cuanto más altos.
    Tu argumento filosófico-dialéctico de ruptura consiste en la que llamas «circularidad» de la apologética católica, que por circular quiere decir cerrada para ti. ¿Tu pensamiento no es circular al fundamentarse en unas premisas sólidas y para tí verdaderas sin las cuales se te viene toda tu dialéctica abajo? ¿Las demás religiones no lo son? ¿Los diferentes sistemas filosóficos no tienen sus premisas mayores sin las cuales dejan de ser lo que son y por tanto circulares y para ti por eso mismo cerradas?.
    Ya ves que no es suficiente tu argumentación masonista por más que la ideología masonista se declara abierta a todo tipo de religiosidad o irreligiosidad, pues tiene también sus propias premisas intransgredibles que se traducen en las discreciones o secretismos.
    La Religiön Católica, que por supuesto tiene su faceta de cultura, sin embargo NO es solo una cultura como un humanismo más, ya que es generada por la FE de la Revelación que Jesucristo de sí mismo y por sí les hizo a sus discípulos y más en particular a los DOCE que eligió como Apóstoles para que fueran los notarios presenciales que nos dieran FE pùblica de esa Revelación que les hizo y además los nombró albaceas testamentarios que llevaran acabo la voluntad expresada por el propio Jesucristo tras su salida física de este mundo.
    Por lo mismo no hay posibilidad de ruptura ni de simbolismos parabólicos, el llamado por el masonismo pensamiento simbólico, en la articulación de la FE Católica que es la de la Iglesia de Cristo. Cierto que nuestros «hombres de iglesia» están por el pensamiento simbólico y hasta Francisco en las homilías pronunciadas en la «Eucaristía» con los refugiados el Jueves Santo y este pasado jueves día del Corpus Christi ha predicado más en plan simbólico respecto al Sacramento del Altar y Comunión. Pero eso es cosa de ellos por la monomanía de hacerse una amalgama masonista en la que se desdibujan las personalidades, los credos y la FE que pasa a simple creencia subjetiva de la conciencia personal. La desacralización y por consiguiente la descatolización aunque no se hiciera conscientemente de propósito.
    Un tema fundamental de vida o muerte para el que San Pablo definió como Depósito de la FE . Como comprenderás de largo alcance y al que hoy pongo aquí punto para no abusar más de la cuenta del espacio y de la atención de los lectores si los hay.
    Tu comentario es paradigmático como extracatólico y contiene los elementos que ahora se esgrimen para erradicar la FE Católica de la Iglesia de Cristo porque si no es sacral, santificante, se queda la Iglesia en una institución más de la cultura humana desde la sicología de creatividad religiosa. Rufo, el discípulo de Plotino, escribió contra el cristianismo El Discurso Verdadero tratando de acabar con nuestra FE y dió lugar al emperador Juliano el Apóstata ; tu discurso está en la mism línea destructiva. Lo planteas todo en el plano natural, dialéctica materialista. Los católicos pisando en firme y estando en la naturaleza creada sabemos, sentimos y queremos el plano sobrenatural. Desde el natural al sobrenatural, la trascendencia, que negáis los naturalistas incluidos los de religión ecologista.
    No somos relativistas ni revisionistas ni oportunistas. Amamos a Cristo-Jesús que es el gran atrayente del que hasta un auténtico ateísta como es el Dr. Piñeiro tanto le intriga y después de todo admira porque es inexplicable en un mero ser humano solamente. No se ama a Platón ni a Cesar ni a Mac Arthur. Sí a Jesucristo por ser hombre-Dios, nuestro Redentor y Salvador en su Iglesia.
    Atentamente, agradeciéndote el saludo.

  2. el troll progre-amargado javier ejioso deleitándonos con sus típicas chorradas! ojala que no cambie! por cierto, el único merito de pedro arrupe para ser canonizado seria la demolición de la entonces gloriosa compañía de jesus. que viva san pedro arrupe!

  3. ¡Qué raro que el troll multiusuario no metiese baza también en este hilo para desviar el tema y soltar sus soflamas anticatólicas! Que si la Institución Libre de Enseñanza, que si en la Biblia aparece la lapidación… ¡Es que no se cansa el tío! ¿No iba a aprender aeromodelismo o no sé qué idioma? Pues dedíquese a ello y deje de dar el tostón y desviar el tema, que en este caso es el Padre Arrupe, jesuita. Como verá, no tiene nada que ver con los libelos que le apasionan y con los que nos deleita.

  4. Antonio:
    1. Le repito el catolicismo no es solo una religión de “El Libro”.
    2. El Antiguo Testamento se complementa y supera con le Nuevo. Precisamente por eso tratamos de ser fieles al Magisterio, la Tradicción y la Revelación.
    3. No hay que confundir fidelidad al texto con literalidad. Con esa interpretación no existiría ni tan siquiera la poesía.
    4. No merece la pena polemizar con textos inventados por usted.
    5. La casuística es una interpretación limitada y forzada.
    6. Sobre la única parte que corresponde realmente a la Biblia: “y quién blasfemare el nombre de Yavé será castigado con la muerte” (Levítico 24, 10-16). En este caso concreto, creo que el texto dice lo que quiere decir. Por cierto, le recomiendo que cuando supuestamente cite un texto, ponga la referencia completa y no se lo invente.
    7. La literalidad llevada al extremo es traición al texto. Ni siquiera los judíos tan apegados a la letra, levan las cosas al extremo que pretende.

  5. Aro, le parece que cuando el Levítico dice «Cualquier persona que plante dos tipos de cultivo en un campo, que use prendas de dos telas distintas, o que maldiga o blasfeme, debe ser APEDREADO hasta MORIR. «, está diciendo lo que quiere decir? Qué cuando se dice en el Genesis que la función de los trillones de planetas y estrellas es iluminar la noche de este ridículo y minúsculo planeta -absurdo, pues si iluminaran lo suficiente no habría noche- ? que la mujer nace de la Costilla de Adán? La iglesia ha corregido e interpretado esas citas, que no dicen lo que quieren decir. Del mismo modo, ha de realizarse labor semejante con el NT. Por qué un hecho contingente -que Cristo no tuviera discípulas- es tomado como referencia para un cierta práctica (que no existan mujeres sacerdotes) pero sin embargo, por ejemplo, que Jesús se bautizara de adulto no para otras (que los cristianos se bauticen siendo adultos, como hizo Cristo). Cuando procede una interpretación literal o no corresponde al arbitrio humano, de lo contrario no haría falta interpretación y tendríamos una simple retahíla de leyes divinas.

  6. Me consta, sin embargo, que en los Jesuitas de mi ciudad se cuida la liturgia en las solemnidades tanto propias como universales. Eso sí: es gracias a un excelente cuerpo de acólitos debidamente formados. Si éstos no apretasen las tuercas y lo dejasen en manos de los curas, no sucedería así. Se descafeinaría todo.
    Pero no todo está perdido. Al menos por estos lares del sur.

  7. Antonio:
    Su opinión no parece tener mucha base ni tan siquiera desde el punto de vista histórico.
    Los textos casi siempre dicen lo quieren decir. Troya estaba donde se decía y en ese lugar se produjo una larga guerra con el concurso de una gran flota perteneciente a una alianza, con altibajos, y el poema decía lo que quería decir.
    El Antiguo Testamento y el Nuevo testamento dicen lo quieren decir y cuando hablan de la Resurrección, remachan que Jesús comía y bebía y que Tomás metió la mano en el costado, para que no hubiera duda de lo que quería decir el texto. Pero es que además el catolicismo no es sólo una religión de “El Libro”, sino mucho más, con una Tradición y un Magisterio.
    ¿Qué usted quiere inventarse una secta? Pues bueno, es muy libre. Pero lo que no puede es inventarse un catolicismo, o cualquier otra religión que nunca existieron.
    Por cierto. Esto no tiene nada que ver con la deplorable situación de la práctica religiosa en España, en la que el propio país está a punto de desaparecer.

  8. Estimado Joel, gracias por su respuesta, de todo punto interesante e instructiva. En mi opinión, el problema de la pobreza del pensamiento cristiano en la modernidad es estructural, ya que a esta se la puede entender como el despliegue del aparato conceptual y de conocimiento heredado como herramienta de introspección y análisis de ese aparato mismo, la auto criticidad. El pensamiento cristiano, por el contrario, está basado en una circularidad autosustentante, en que el alcance de los discursos apologéticos viene ya determinado prescriptivamente de manera exógena a ellos mismos (institucionalmente, disciplinarmente…) hacia la corroboración de unos postulados que a su vez vendrían a apoyarse en aquellos que habría de sustentar. Es una circularidad flotante, cerrada al exterior. La argamasa que cierra el círculo es, claro está, prescriptiva, la de un cuerpo de opinión (los órganos de la iglesia) que se atribuyó y concedió a sí mismo en un determinado la potestad ya no epistemológica sino aun cognitiva de crear verdad de manera absolutas, y la jurídica de trabar discusión alguna. Un cuerpo de conocimiento que limita la discusión y sólo busca el refrendo y la redundancia está condenado de inicio cuando sus estructuras sancionadoras empiezan a perder credibilidad, como está sucediendo.
    En mi opinión, la única salida posible, que requiere valentía y honestidad, es realizar con el Nevo Testamento aquello que ya se hizo con el AT: examinarlo a la luz de la ciencia, aprehender su naturaleza alegórica cuando corresponda (en el caso de pasajes mistéricos) e historizar otras aspectos (igual que hoy se relativizan algunos contenidos violentos y aberrantes para nuestra mentalidad del Deuteronomia y el Levítico). Y esto alcanza a la liturgia. Comprender los sacramentos en su simbolicidad, y no en su supuesta literalidad ontológica, ayudaría a naturalizar los postulados de la iglesia y sus repertorios cultuales. Entender la resurrección de Cristo, la virginidad de María como parábolas en un legado en si mismo repleto de ellas permite romper el candado de una vez y, en vez de centrar todos los esfuerzoa en custodiar la llave, dirigirlos hacia la comprensión íntima de los textos: qué quieren decir, para quién y cómo. Un saludo.

  9. Detrás del 99’99% de los problemas de la Iglesia hay un jesuita.Dicho esto, creo que sobra que diga que, por mí, pueden desaparecer mañana, y que, si eso ocurre, me hartaré de llorar…de alegría.

  10. Al hilo de lo que afirma el blogger, recien me entero que Paulo VI se empeñó en cambiar la Iglesia en España
    a como diera lugar. Por el concordato que tenía firmada la Santa Sede con España, Franco podía vetar a los
    obispos que considerara rojos. Para sacarle la vuelta a esto, Paulo VI nombraba «Delegados Apostólicos» cuando
    una sede quedaba vacante. Y nombró a puros comunistas en su mayoría. Así fué como fueron dinamitando la
    Iglesia en España, al grado de llegar al lamentable estado y descristianización que vemos hoy. Donde las
    dan , las toman.

  11. ¿Ni más ni menos que la flor de la intelectualidad, Antonio ? Querrás decir de una determinada intelectualidad que solo se atiene al empirismo materialista aunque resulta que hasta tiene poetas que poco tienen de empiristas los poetas y aún menos si son herméticos como los últimos Aleixandre o Valente.
    ¿Si yo preferiría que se suprimiera su fuente nutricia de conocimiento? ¿De dónde sacas esa interrogante? Ni prefiero ni dejo de preferir porque no soy tan obtuso o irracional como para preferir la supresión de las fuentes del conocimiento o el conocimiento mismo. Para los católicos la fuente nutricia del conocimiento sobrenaturalizador de los hechos naturales es Jesucristo con su Revelación y no es fuente nutricia sobrenaturalizadora las filosofías por ejemplo krausistas aplicadas a la pedagogía y la psicología o después a la sociología.
    Lamento, desde mi inculto punto de vista, la incapacidad hasta el presente de la intelectualidad católica para dar trascendencia sobrenatural, enterarse y metabolizar precisamente las interpretaciones culturales en el solo plano laicista del kraussismo postkantiano. «El krausismo se funda en una conciliación entre el teísmo y el panteísmo, según la cual Dios, sin ser el mundo ni estar fuera de él, lo contiene en sí y de él trasciende. Dicha concepción se denomina Panenteísmo. Fundamental en el krausismo la laicidad y la creencia antidogmática en un dios ajeno a reglamentaciones de ningún tipo». Esto es lo que me permito criticar en la intelectualidad católica cuya incapacidad recreativa y hermenéutica nos tiene ahora mismo en un marasmo inconcebible y hasta las cúpulas de los responsables religiosos nos inducen y fuerzan al kraussimo religioso laicista en el que ellos han sido atrapados e impregnados. No critico los logros científicos en sí mismos incluidos los psicológicos y la racionalidad de muchos de sus postulados.
    Que el libro » Curso de Derecho Natural o de filosofía del derecho» del belga Ahrens discípulo de Krausse introducido como libro de texto en la Universidad española quedara relegado por el modelo político de Cánovas en 1875 mediante el «Decreto Orovio» que suspendió la libertad de cátedra en España «si se atentaba contra los dogmas de fe», para afianzar el principio que hacía de la Nación un proyecto sostenido en la voluntad divina, no representaba un dislate si se tiene presente que Roma condenó el libo de Ahrens a principio de 1842 y Balmes lo descalificó.
    Sin duda por confundir ciencias de la naturaleza con Fe de la Revelacíón que nos aporta la ciencia de la vida sobrenatural, pero así estamos todavía a día de hoy.
    Los fundadores de la ILE evidentemente fueron laicistas sin duda culturalmente eminentes , es decir no fruto de la Institución Libre de Enseñanza que a su vez produjo dos generaciones de espléndidos eruditos laicistas, algunos de ellos políticamente meritísimos y otros calamitosos como Blas Infante o Salmerón. Un ejemplo ilustrativo so los dos hermanos poetas Antonio y Manuel Machado
    Me ratifico en que los pensadores de la filosofía católica no han dado la talla. no ha salido un santo Tomás de aquino. Los Rhaner y comparsa no dejan de ser unos escritores oceánicos de la dialéctica inane. Rhaner era jesuita. Tras Arrupe todos arrupitas de grado o por fuerza. Y cuando digo todos es todos. Masiá espera tras la puerta entornada.

  12. Querida cigüeña: es que Cárcel es oficialista y pastelero como pocos neocones que un servidor haya conocido. Es así. A mí también me sorprende lo que nos cuenta en su plúmbeo libro hagiográfico sobre el otro gran nefasto.
    Decía S. Pedro Canisio que más le vale a un pueblo estar sin sacerdote antes que estar con un sacerdote malo moralmente. Pues mutatis mutandis, más vale que desaparezca esa cuadrilla que usurpa el nombre de Compañia de Jesús, antes que siga extendiendo su deletérea influencia.
    He tenido la oportunidad de conversar con muchos arrupianos, y puedo asegurar que al término de la conversación me preguntaba: ¿en dónde ha estudiado teología este hombre? Decían tal cantidad de sandeces, barbaridades en el terreno moral -muy influidos por el hereje Marciano Vidal, que fue únicamente censurado por la Santa Sede sólo al cabo de 27 años de difusión de su tratado de pseudoteología moral; las condenas tajantes como suspensiones a divinis y excomuniones sólo para S. Marcel Lefebvre y los suyos-, disparates litúrgicos, etc. Pues sí, prefiero mil veces que se hundan de una vez por todas y qeu se vayan a algún carajal galaico.
    En cuanto al otro nefasto, el innombrable, sólo hay que ver la Iglesia que cogió y la que dejó. Las gestiones se valoran bien comparando la situación que coge el gestor y la que deja. Lo podemos ver en el terreno temporal con nuestro Caudillo, el gran vencedor del marxismo y de la masonería -de ahí el odio que le tienen-: la España que cogió en 1939 y la que dejó en 1975. Su figura se agiganta conforme pasa el tiempo, no sólo per se, sino tambíén al compararla con la panda de desgraciados que han regido esta gran nación durante cuatro décadas.
    Volviendo al innombrable: comparen la situación que recibió en 1963 y la que dejó en 1978. Situación que después de unos paños calientes con Woytila y Ratzinger, no ha mejorado. Ni mejorará pues la causa está en el CVII. Un problema no se puede resolver mientras no se va a las causas, y con la nueva pastoral, con las nuevas doctrinas (libertad religiosa, ecumenismo, colegialidad, antropocentrismo…), la nueva liturgia desacralizada y protestantizada -esto lo dicen los propios protestantes, no sólo los Cardenales que firmaron el Breve examen crítico, que sólo fueron Ottaviani y Bacci, pero en principio, iba a ser firmado por una veintena larga de cardenales-, la crisis persistirá.

  13. Antonio:
    Vamos a ver si nos enteramos y nos dejamos de tópicos y frases hechas de publicidad machacona.
    La Institución Libre de Enseñanza, fue una iniciativa con muchas luces y no pocas sombras y con resultados modestos. Ninguna de las celebridades que se citan son producto de la ILE, sino que simplemente la apoyaron por encontrarle cosas positivas; también yo y otros muchos le encontramos cosas positivas, ¿y qué? Lo cierto es que su labor en nada disminuye que durante casi dos mil años anteriores, prácticamente no hay ni cultura ni ciencia fuera del cristianismo y sus instituciones.
    En cuanto a la muletilla del erial de los 40 años, no hay más que compararlo con los 40 años anteriores y con los 40 sucesivos actuales, para comprobar ateniéndose a los hechso, que no hay ni un solo campo, ni en la cultura (cine, teatro, literatura, pintura, escultura, arquitectura, economía, enseñanza y movilidad social, sanidad y seguridad social) junto con la ciencia y la técnica en los que aquel erial no esté a años luz de los otros dos períodos de comparación anteriores y posteriores. Lo cual a su vez no quiere decir que el período fuera brillante ni mucho menos, sino que los otros dos son penosos hasta extremos increíbles.
    Volviendo al tema objeto del artículo, en gran parte el proceso actual de la Compañía es en parte paralelo.

  14. «Así lo testifica la nómina de colaboradores del Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: Bertrand Russell, Henri Bergson, Charles Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María Montessori, León Tolstoi, H. G. Wells, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio d’Ors o Ramón Pérez de Ayala, algunas de ellas íntimamente vinculadas con la Institución, como Julián Sanz del Río, Antonio Machado Álvarez y sus hijos Antonio Machado y Manuel Machado, Julio Rey Pastor, Constancio Bernaldo de Quirós, Luis Simarro, Nicolás Achúcarro, Francisco Barnés Salinas o la portuguesa Alice Pestana.»

    Ni más ni menos que la flor y nata de la intelectualidad. Prefería usted que se hubiera suprimido esta fuente nutricia de conocimiento? Transformar antes un sistema educativo moderno, audaz, ambicioso en el barbecho intelectual que fue después, dominado por la iglesia con mano de hierro y absolutamente invadiido por los catequético? De haber durado hasta la actualidad, no tengo duda de que hoy tendríamos uno de los mejores sistemas educativos del mundo.

  15. Arrupe en cuanto a su mentalidad católica quedó tocado de ala inevitablemente al entrar en contacto con la Institución Libre de Enseñanza que nadie supo superar en el pensamiento cultural católico, hasta el punto que aún estamos en ese marasmo mental. resulta muy llamativo que no se haya profundizado en este hecho crucial que ha dejado cuestionada la cultura católica y la razonabilidad de nuestra FE de la Revelación.
    Conviene tener en cuenta que:

    La Institución Libre de Enseñanza o ILE fue un proyecto pedagógico que se desarrolló en España durante medio siglo (1876-1936), inspirado en la filosofía krausista introducida en la Universidad Central de Madrid por Julián Sanz del Río, y que tuvo una importante repercusión en la vida intelectual de la nación española, para la que desempeñó una labor fundamental de renovación.

    En 1876, Laureano Figuerola, primer presidente de la Institución, inauguró la Asociación de la Institución Libre de Enseñanza y junto con un grupo de catedráticos (Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate, Teodoro Sainz Rueda y Nicolás Salmerón, entre otros) separados de la Universidad Central de Madrid por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a cualquier dogma oficial en materia religiosa, política o moral, tuvieron que proseguir su labor educativa al margen del Estado creando un establecimiento educativo privado laico (ILE), que empezó en primer lugar por la enseñanza universitaria y después se extendió a la educación primaria y secundaria.

    Apoyaron y secundaron el proyecto intelectuales de la talla de: Joaquín Costa, Leopoldo Alas (Clarín), José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Ramón Menéndez Pidal, Antonio Machado, Joaquín Sorolla, Augusto González de Linares, Santiago Ramón y Cajal o Federico Rubio, entre otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social.
    Tras la puesta en marcha del modelo político de Cánovas en 1875 mediante el «Decreto Orovio», se suspendió la libertad de cátedra en España «si se atentaba contra los dogmas de fe», para afianzar un principio integrista que hacía de la nación un proyecto sostenido en la voluntad divina, como defendía Cánovas. Su aplicación apartó a muchos intelectuales de la Universidad, originando la creación de la Institución Libre de Enseñanza, en 1876.1

    A partir de 1881 empezaron a enseñar en la ILE profesores formados en ella: Manuel Bartolomé Cossío, que sucedió a Giner al frente de la Institución, Ricardo Rubio, Pedro Blanco Suárez, Ángel do Rego, José Ontañón Arias, Pedro Jiménez-Landi, entre otros muchos que consolidaron el proyecto y aseguraron su futuro (desbaratado por la Guerra Civil Española en 1936 y aniquilado posteriormente). La Institución se convirtió en el centro de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España de las más avanzadas teorías pedagógicas y científicas extranjeras.

    Así lo testifica la nómina de colaboradores del Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: Bertrand Russell, Henri Bergson, Charles Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María Montessori, León Tolstoi, H. G. Wells, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio d’Ors o Ramón Pérez de Ayala, algunas de ellas íntimamente vinculadas con la Institución, como Julián Sanz del Río, Antonio Machado Álvarez y sus hijos Antonio Machado y Manuel Machado, Julio Rey Pastor, Constancio Bernaldo de Quirós, Luis Simarro, Nicolás Achúcarro, Francisco Barnés Salinas o la portuguesa Alice Pestana.

    Asimismo, se pusieron en marcha institutos asociados a la ILE para la investigación del pasado español, como fue el caso del Centro de Estudios Históricos dirigido por el fundador de la escuela filológica española, Ramón Menéndez Pidal; y se crearon centros de contacto para las elites artísticas y científicas con las vanguardias europeas en el marco de la Residencia de Estudiantes, dirigida por Alberto Jiménez Fraud) y la Junta para Ampliación de Estudios, organizada por el institucionista José Castillejo.
    A partir de ahí todo se explica, incluidas las zozobras actuales que a todos nos sacuden en la idiosincrasia hispánica y similares en el Vaticano.
    Arrapue quedó impregnado después de la inculturación japonesa shintoista y en sus sucesores de manera espectacular, uno de los cuales el inefable masiá que es un poco de todo hasta podría ser elegido próximo Prepósito General final con la venia de Francisco y la animación de su sucesor probable Tagle, que es precisamente una criatura intelectual y cultural con oropel interreligiosos del arrupismo instaurado para quedarse hasta fenecer de muerte natural por caquexia.
    Los jesuitas españoles que quisieron hacer su vida aporte siguiendo su identidad y razón de ser como Orden SACERDOTAL lo tuvieron muy claro, pablo VI estuvo decidido a concederles su lógica pretensión apoyada por una mayoría de obispos españoles, pero la amistad del obispo Cirarda con Pablo VI, comisionado por Arrupe para que no aprobara la separación, pudo evitar la puesta en evidencia de los arrupitas desacralizadores que siguieron su klaboir de zapa en los mismos cimientos de la Religión Católica hasta lograr el drumbe estrepitoso de las cúpulas.
    El clérigo historiador Cárcel queriendo justificar las decisiones curiales no ha debido revisar toda la documentación del Archivo Vaticano sobre el caso, pero es que además es de los progres que conscientes o inconscientes aceptan las hermenéuticas de la discontinuidad conciliarista y eso es necesariamente mefítico.

  16. Es una análisis realista y al mismo tiempo devastador. No conocí al P. Arrupe pero ahora mismo se me presenta como o una persona con una empanada mental tremenda (se me derrúe la Compañía, no pasa na) o simplemente malvada y mal intencionada.

  17. La intervención de Juan Pablo II supuso una oportunidad perdida. Fue una decisión atrevida y valiente pero que en la práctica no sirvió para que cambiara el rumbo de las cosas.

  18. A través de otras lecturas recientes, he podido comprobar que el ataque a la Iglesia comienza incluso bastante antes del Concilio Vaticano II y que estaba perfectamente orquestado y organizado, y del que la demolición de la Compañía forma parte importante. Contra lo que creía y nos han vendido, la corrupción no empezó con la sociedad civil y parte de la jerarquía se adaptó a la sociedad, sino por el contrario, la corrupción empezó en la buena parte de la jerarquía eclesiástica y se transmitió a la sociedad. El que se llegase a pedir la escisión de la compañía en febrero de 1969, demuestra que la crisis viene de muy atrás, pues llegar a una decisión tan grave solo se da cuando el mal está muy extendido.
    Actualmente lo peor no es que el relevo generacional esté reducido a 6 por año, lo peor es que esos 6 aspiran a integrarse en una compañía en plena descomposición y no la del carisma de san Ignacio durante cuatro siglos, y además serán formados por supuestos jesuitas necrofágos que se sienten cómodos en ese cadáver.

  19. los jesuitas de bergoglio nunca rectificaran, simplemente morirán matando, que a fin de cuentas, es lo único que saben hacer los típicos progres.

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