No me extrañan Reig, Demetrio y Mazuelos y a Valladolid y Granada no les voy a negar lo que se merezcan.
Creo que Blázquez y Martínez, con un buen fondo intelectual ambos, son muy distintos. El cardenal tiene un defecto de testosterona que en ocasiones le deja acobardado aunque no siempre. Lo del de Granada es distinto. Lo suyo s un prurito de originalidad que en ocasiones le pierde. Los dos se saben el libro y en esta ocasión lo han proclamado. Pues, por mi parte, aplauso.
Hablo por lo que dice este comentarista:
«Partiendo de una lista de siete que usted mismo publicó, hice averiguaciones y encontré que cinco obispos, los de Alcalá de Henares, Córdoba, Valladolid, Asidonia-Jerez y Granada, ordenaron mantener los templos abiertos y las misas con los fieles que fuese buenamente posible. Honor a los cinco y mayor para los que más rotundamente se pronunciaron por mantener el culto divino y la celebración de los sacramentos, los de Alcalá de Henares y Granada».
Y en el caso de que sea así.