
Me envían un relato de los hechos que verdaderamente ocurrieron en El Pilar. Por ser muy contrarios a lo que yo había entendido procedo a dejar constancia de los mismos al tiempo que retiro de la entrada primera todas las alusiones al arzobispo por ser absolutamente improcedentes
«La persona que denunció en su cuenta de Twitter la entrada de la policía en el Pilar, fue invitada varias veces a ponerse la mascarilla: primero por un sacristán; después por un vigilante de seguridad del templo; finalmente el mismo vigilante tuvo que recurrir a unos agentes de la policía municipal para que entrasen en la basílica y volvieran a llamar la atención a esta persona (Desconocemos si además de la llamada de atención, hubo denuncia).
El disgusto de las personas que estaban cerca de esta persona era notorio y veían con recelo que no llevase las mascarilla. El ambiente que se estaba creando no era bueno.
Si esta persona, por motivo médico, hubiese estado dispensada del uso de mascarilla, se le hubiese buscado un lugar adecuado para que estar en las mejores condiciones y no provocar el disgusto de otros participantes en la misa. Sin embargo, no acreditó nada.
Conviene decir que la coordinación y el respeto entre la policía y los responsables del templo mariano son ejemplares.
Espero que sirva de aclaración y, como siempre, quedo a su disposición en el 616 (…).
Queda en mis oraciones, un cordial saludo,
José Antonio Calvo
Delegado de Comunicación | Arzobispado de Zaragoza»