
Y todos bien. Ni yo mismo me lo creo.
Ahora el de Málaga. Hace ya bastantes años monseñor Catalá me demostró fehacientemente que no me tenía la menor simpatía. Era obispo de Alcalá, me lo encontré incidentalmente, le saludé con toda educación,,, Et Iesus tacebat. Es que ni un simple hola. Y delante de gente. Supongo que la nula simpatía se debe mantener por su parte porque ya después he hecho yo méritos sobrados para que no aumentara.
Pues hoy me corresponde felicitarle. Entre los muchísimos defectos que tengo Dios en su bondad me ha ahorrado uno. Desconozco el rencor. No digamos ya el odio. Si algo no me gusta, lo digo. Y si me gusta, encantado.
Don Jesús Catalá (1949), obispo auxiliar (1996), titular de Alcalá (1999) y desde 2008 obispo de Málaga, ha anunciado su presencia en coro en la misa por el modo extraordinario que se celebrará en su capital el próximo domingo día 4. Con enorme alegría de sus hijos afectos a ese modo del rito latino. Me consta.
Pues le felicito por esa especie de visita pastoral en la que se va a ver rodeado del afecto agradecido de una parte, ciertamente pequeña, de sus fieles, gozosísimos de que su obispo vaya a estar con ellos. Son buena gente, piadosos, aman a la Iglesia y estoy seguro de que el señor obispo va a estar encantado con ellos y ya no digamos ellos con su obispo.
Va a hacer, Don Jesús, una obra buena que el Señor se la pagará. En lo que a mí me cabe, que no frecuento esa misa, pues felicitarle de todo corazón.