«Expulsan a una futbolista de una biblioteca… por quejarse de los trans en el deporte femenino»
Si yo creo, con mis medios, una biblioteca para que sea usada por lectores puedo imponer que aquellos que a ella acudan no se manifiesten en la misma favorables a lo trans.
Si no cabe, por la legislación imperante impedir esas manifestaciones, podré protestar contra las mismas pero no me quedara más remedio que acatarlas. Y si no me gustan, no abrir la biblioteca.
No justifico para nada lo trans, me parece monstruoso que un hombre pueda competir con una mujer en cualquier deporte, pero lo que hay que vindicar no es que eso se produzca sino que la ley lo permita. Y hasta lo imponga.Porque eso es acabar con el deporte femenino.
