Claro que en Chipre no cabían multitudes Pero, ¿tan poco? Es que ni los desocupados que pasaban por allí. Y ese fue el acto multitudinario del viaje.
Tristísimo final de un pontificado fracasado.
Claro que en Chipre no cabían multitudes Pero, ¿tan poco? Es que ni los desocupados que pasaban por allí. Y ese fue el acto multitudinario del viaje.
Tristísimo final de un pontificado fracasado.
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