Con fotografías de la mism
Quien participó en ella me dice que asistieron de cuatrocientas a quinientas personas, jóvenes en su gran mayoría y afectos al modo extraordinario de la misa. Que se pudo celebrar sin problemas aunque fuera de los templos. Y acogidos con simpatía en la archidiócesis tanto en la catedral de Oviedo como en la basílica de Covadonga.
Era una peregrinación larga y cansada cosa que restringía la participación y teniendo en cuenta que era el estreno y que la misa tradicional es muy minoritaria en España me parece una asistencia muy considerable. Una marcha de Oviedo a Covadonga no es como asistir a una misa a las ocho de la tarde en el centro de Madrid.