
Basándose en Fittipaldi. Que después de su libro Avaricia acaba de publicar otro que se llama Lujuria. Ambos referidos a la Iglesia y especialmente al Vaticano. ¿Vendrán después Ira, Envidia…?
Ni el diario ni el escritor italiano me parecen fuente imparcial sobre la Iglesia. No pasan precisamente por amigos. Por ello sería un error tomarles por referencia sólida. Así, más que avalar sus tesis quiero fijarme, respecto al periódico español en su crítica al Papa por venir de donde viene. No es un medio ultraconservador ni muchísimo menos. Mas bien parecía encantado con la nueva línea del Papa Francisco. Pero transcurridos ya cuatro años de pontificado se apunta, al menos en el artículo que enlazo a lo de mucho ruido y pocas nueces o a la vieja tesis del Gatopardo.
La frase más dura es la que afirma que Benedicto XVI hizo poco contra la pederastia, Francisco, nada.
Ambos, periodista italiano y periodista español, recogiéndolo es segundo del primero, destapan un hecho que conmocionó a la Iglesia de Sicilia en 2015. Año en el que presentó su renuncia el arzobispo de Messina-Lípari-Santa Lucía del Mela, Calogero La Piana, salesiano, que le fue aceptada por Francisco el 24 de septiembre de ese año. La Piana había nacido el 27 de enero de 1952 y Juan Pablo II le nombró obispo de Mazara del Vello en 2002. Benedicto XVI le promovió al importante arzobispado de Mesina en 2006. Eran los años de omnipotencia del también salesiano Bertone que llenó el episcopado mundial con hermanos de congregación. Ocho años después, sin que se le conociera el menor problema de salud, con apenas 63 años lo mandan a su casa como emérito. Y por muy turbios motivos si creemos a los dos mencionados periodistas.
http://www.nocierreslosojos.com/emiliano-fittipaldi-pecados-escandalos-traiciones-iglesia/
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/14/actualidad/1494749387_626578.html
Era un obispo sencillo, cercano, muy activo, moderno, antitradicional… Los sectores más afectos a la antigua liturgia no le perdonaban que hubiera prohibido a sus sacerdotes celebrar por el modo extraordinario en clara oposición al Motu Proprio Summorum Pontificum. Y de la noche a la mañana, sin que nadie lo sospechase, ni él, a la calle. De emérito. Si es cierto lo que le atribuyen, justificadísimo. Porque ¡vaya pájaro!
No deis mucho valor a las críticas que puedan hacerle al Papa desde sectores radicales respecto a la Iglesia. Eso es normal y va incluido en el sueldo. Lo que me parece más importante, y es lo que quiero señalar, es que los palmeros entusiastas de Francisco comienzan a impacientarse. Que hay sectores del catolicismo críticos con el actual Papa es pura evidencia. Si a esos se unieran los que desde la antiIglesia hasta ahora le colmaban de elogios pues el final de su Pontificado podría resultarle muy doloroso.