
Antonio Aradillas.
Este nunca fue santón de nada pues nunca pasó de chisgarabís aunque él se creyera, el único, alguien relevante.
Error de su arzobispo Morga en participar en un homenaje que se le rindió pues estaba en las antípodas de las posiciones de Morga. Caso de que estuviera en algún sitio cosa que cabe dudar.
¿Encomendarle a la misericordia de Dios? Ya lo he hecho
¿Lágrimas? Ninguna. Eso queda para Atrio y Religión Digital, Que pasado mañana ya le habrán olvidado. porque nunca fue nadie.
Antonio Cagadillas ya la ha llamado alguien. ¿No era el momento? Seguramente. Pero pasado mañana sin la menor duda.
Entre Castillo y Aradillas, los dos desaparecidos en dias y con diferencias abismales, intelectualmente no tengo duda alguna: Castillo, aunque fuera mucho peor eclesialmente, porque el otro no era nada.
Pues eso: encomendémos a ambos a la misericordiade Dios y ya de lágrimas, las que quiera cada uno.
Yo. ninguna.
Y de lo que él soñaba, de momento, nanay del Paraguay
Se fue con esa frustración.
No me produce la menor pena.