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¿Osoro colgado de la brocha?

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Manuel González López-Corps.

Manuel González, «Manu», era un sacerdote muy conocido y estimado de la archidiócesis madrileña. Las medidas tomadas contra su persona y la consideración de su caso por la Congregación para la Doctrina de la Fe supuso una sorpresa para todos y un hecho doloroso para no pocos. Pero el hombre es débil y pecador y hasta los mejores pueden caer.

Conforme se iban conociendo más detalles la opinión se iba matizando. El acusador parecía impresentable. Y tratado con exceso anormal de consideraciones por el arzobispado. Pero, pese a ello, sus acusaciones podrían ser verdaderas. Mas de Roma llegó, con alegría general, la exculpación de «Manu».

Sorprendentemente con ella no vino la reposición en sus cargos, la celebración de su inocencia… Todo lo contrario. El arzobispado recurre la decisión de Roma, ahora al nombre de Osoro se une el de Santos Montoya, el impresentable sigue disfrutando de la bicoca y quien parecía exonerado de cargos vuelve a la situación anterior de presunto culpable y agravada.

Porque todo hace suponer que si los cargos anteriores se desestimaron ahora irían con todo lujo de pruebas y de circunstancias agravantes. Con la añadidura de un mayor descrédito del imputado pues tenía que ser gravísima la acusación para que el arzobispado insistiera de ese modo en la necesidad de la condena. Y si a todo ello añadimos que el ejecutor era «el hombre de Francisco en España» pues la suerte de «Manu» estaba echada. Por la gravedad de su culpa y por el peso de su acusador. No cabe decir  presuntas por más que evidentes la una y el otro. Digo la culpa y el peso. ¿Cómo se iba a empeñar todo un cardenal que es además el amigo de Francisco en querer masacrar a un pobre sacerdote inocente? Tiene que ser culpabilísimo.

Pues por segunda vez revolcón al cardenal arzobispo de Madrid y «hombre del Papa en España». Con lo que ha quedado colgado de la brocha o a los pies de los caballos. Y de paso también el obispo electo de Calahorra y La Calzada-Logroño, participante también de la torpe e injusta cacería a un sacerdote por segunda vez declarado inocente. Lo de Santos Montoya no sabemos si obedeciendo instrucciones del jefe o también motu propio. Y por favor no es necesario que me expliquen como tengo que escribir motu propio porque lo escribo como me da la gana. La primera parte en latín y la segunda en castellano.  Porque quiero y porque puedo.

¿El odio a Manuel González les llevará a un nuevo recurso?¿Con la colaboración también del electo riojano que no se inaugura precisamente bien? ¿O pedirán perdón públicamente por tan desautorizado empeño?

Lo que se dice bien parece no haber quedado el cardenal arzobispo de Madrid. ¿Se empeñará en quedar todavía peor?

¿Y seguirá protegiendo a costa de la diócesis al impresentable denunciante y compañía?

Comentarios
13 comentarios en “¿Osoro colgado de la brocha?
  1. A Osoro solo le queda como salida digna pedir al Papa que nombre ya a su sucesor, que Cobo vaya a Santander y así puedan quedar por las tardes a pasear y a urdir tramas.

    Ni él ni sus auxiliares (exceptuando a Martinez Camino) llegará nunca a la altura Moral, liturgica, de sabiduria y de saber estar que tiene Manu

    1. Pues creo que algo por el estilo hablaba San Pablo, acerca de tener la conciencia marcada a fuego, ya no puede, tantas trastadas ha hecho, en su camino, que ahora las hace por inercia

  2. He sido alumno suyo, he conocido muchos sacerdotes, pues no he conocido un presbítero tan humilde y con tanto ardor apostólico, parresía y amor a Jesucristo y a su Iglesia como él… Como cercanía a alumnos o fieles…
    Con toda la sabiduría qué tiene y siempre en un segundo lugar…. Siempre al servicio de los demás

  3. El problema más grande -no el único- de Osoro es, a mi juicio, que en su triunfo está su fracaso. Me explico: Su triunfo consiste en escalar puestos cada vez más altos hasta llegar donde ha llegado. Y ahí está también su fracaso porque cuando más alta es su posición más se le ve y se le conoce y más patente resulta su mediocridad moral. Y si a alguien le escandaliza que se pongan de relieve estos graves defectos de un cardenal le respondería que lo que es indignante en grado sumo es que cuando los católicos somos atacados por todas partes el encargado de defendernos sea este superchantageable, el matemático pasiego. O sea, que estamos totalmente indefensos por culpa de este personaje que no quiere hacer lo único sensato en un caso como el suyo: ¡retirarse YA!

  4. Que tenga claro este sacerdote que su arzobispo jamás reconocerá su gran error y nunca será repuesto en sus antiguos ministerios. Sólo tiene que mirarse en el espejo/calvario que padecieron un ejemplar grupo de sacerdotes granadinos que, absueltos con clarísimos pronunciamientos, recibidos y abrazados por el papa -cuya carta enviada al inicuo denunciante inició una vergonzosa campaña de mentiras y acoso, incluido un procedimiento canónico que produce sonrojo-, siguen condenados al más vergonzoso ostracismo en su diócesis. Parece ser que ni siquiera él Romano Pontífice, clave en la “consolidación” de la execrable denuncia, puede hacer nada ante esta vergonzosa ignominia consolidada por parte de un arzobispo.

  5. Osoro vete ya.

    ¿Por qué no te callas?

    Es peligroso tener razón cuando Osoro está equivocado.

    El que sirve a Osoro labra el mar.

    Uno de los más grandes errores es juzgar a Osoro y sus programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados.

    El gobierno de Osoro muere por la exageración de su principio.

    La justicia es el fin del gobierno De Osoro.

    A Osoro le pasa lo que a las bicicletas; si se para, se cae.

    Osoro tic tac

  6. Deberían declarar «non grato» a uno que sí lo es: Santos Montoya.

    ¿Están seguros en Calahorra La Calzada Logroño que quieren un obispo así?
    Montoya es conocido en Madrid como el «obispo matón».

    Esperemos que restituya a este y tantos sacerdotes antes de ir a otros lares.
    En Nunciatura apostólica deben estar al tanto del historial de este obispillo.

    1. Pues ciertamente supongo que en la Diócesis de Calahorra y La Calzada – Logroño no desean, como supongo en ninguna otra, un obispo matón. Espero que si de verdad es así, en La Rioja lo aguantarán. Solía decir el Cardenal Álvarez Martinez que el clero de La Rioja era el clero más sufrido que había conocido. Pero SUFRIDO. Ni tontos, ni cobardes… Pues eso, lo aguantarán porque no hay mal que cien años dure. Pero si de verdad es “matón”, desgraciadamente, ese no es su problema sino de quienes lo han promocionado y jaleado. Respetando a la comunicante anterior, sólo espero que los aires del San Lorenzo y el embrujo del Yerga abran la mente y el corazón del nuevo obispo de una Diócesis casi bimilenaria y de inmensa excelencia Jacoba.

  7. ¡A qué sima de descrédito ha descendido el cardenal de Madrid! ¿Dónde piensa vivir cuando se retire? ¿En Madrid, cuyos curas no pueden ni verlo?

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