
Con una moderación que se echa en falta en el obispo de Barbastro-Monzón que ha hecho una cuestión personal de una discrepancia sin sentido. Que una imagen esté en una pobre ermita a la que no iría nadie en vez de en un gran templo del Opus Dei al que acuden miles de personas a venerar a la Virgen. Y que además está a escasos metros de la ermita.
El obispo, un pobre hombre que se está acreditando como posible necesitado de tratamiento facultativo, hace tiempo que está reclamando a gritos que le cesen en Barbastro y seguramente él mismo ha hecho imposible un traslado. ¿Cómo va a llegar a una diócesis con esa historia a sus espaldas? ¿Y va a seguir en Barbastro haciendo imposible el culto a la Virgen de Torreciudad? Habiendo asegurado además que si ese culto se mantiene dimitiría.