Gabriel Ariza publica hoy un artículo, escrito antes de las doce, que me parece muy importante para reflejar las relaciones amorosas entre el Opus y el Papa. Con muchos datos. Y le faltaba, uno más, producido a las doce horas de hoy después de haber publicado su entrada.
Al Papa no le gusta el Opus Dei y a no pocos miembros del Opus no les gusta el Papa. Por supuesto que en petit comité. Siempre han sido cautos y prudentes. Aunque no huelan a oveja.
Las declaraciones oficiales son las que son y hasta posiblemente las que deban ser. La obra ha hecho esfuerzos importantes para establecer amistades, por ejemplo el nombramiento de vicario argentino. Las manifestaciones de amor de este opusiano que hoy nos trae Infovaticana son una muestra más del esfuerzo. Pero pienso que, de momento, poco agradecido. No sé si el Papa, jesuita de ayer, mantiene la hostilidad de la Compañía a una Obra que les robaba tanto. Mejor dicho, que se apropiaba de tanto que los jesuitas abandonaban. Al menos en el segundo momento jesuítico. En el primero tal vez fuera una pugna sobre quien daba más. Y los nuevos llegaban con más ímpetu juvenil.
Luego unos daban mucho y otros poco y hoy se ciernen nubarrones, ciertos o no, sobre si los magnánimos se puedan sumar a los que no dan nada o poquísimo. ¿Para contentar al Papa en búsqueda de un cariño escatimado? Vayan ustedes a saber. Y si esos panegíricos y nombramientos internos conseguirán algo de una personalidad compleja como lo es la del actual Papa. ¿París, o el episcopado del prelado actual, valen no una misa sino una palinodia y hasta el aguamiento del carisma fundacional? Vayan ustedes a saber. Yo no lo sé y por tanto sólo me erijo en un simple observador.
La postergación de Ochoa de Chinchetru, que no era santo de mi devoción, me trae sin cuidado, más bien me alegra. Pero ahí está. ¿Lo han chinchutrado? Pues que se duela él y sus amigos. Yo no.
https://infovaticana.com/2018/04/07/todos-en-el-opus-dei-apoyamos-al-papa-y-su-labor-es-mutuo-el-carino-entre-la-prelatura-y-el-papa/