
Y no perderán inútilmente el tiempo.
A mí Emilio Turú me parece de una mediocridad casposa y su nombramiento como consultor del Dicasterio para la vida consagrada un error de León XIV. Todo Papa se equivoca en algún nombramiento. Sus opiniones sobre la interculturalidad son absolutamente irrelevantes y no importan a nadie. Y sus dotes proféticas también y tampoco.
Mi recomendación es que nadie pierda el tiempo con este genio de la cloaca a quien, cuanto menos se le mencione, más positivo será para él.