Más de Almería

Con motivo de mis entradas sobre la diócesis almeriense un lector me dice que el nuevo obispo es bastante puñetero e incluso más. Y que lo de calabacín circula por la diócesis. Soy ajeno a las circulaciones aunque no lo haya sido del calificativo.

Se dio por hecho que el motivo de la coadjutitoría fue la mala administración diocesana y ahora me dicen que los únicos supervivientes de la anterior administración son los económicos. Pues algo no encaja,  Salvo la estabilidad canónica del ecónomo.

A ver si en Almería también la peles es la pela.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando