
Salvo tal vez en el caso de Rajoy maestro acreditado en ese lance y en el que parece no irle mal.
Don Jesús Catalá, obispo de Málaga, es también practicante ilustre de ese deporte o lo que sea. A él no le va tan bien porque parece que las meigas, que haberlas haylas, cuidan más a su paisano que a valencianos esaboríos. Y cuidado que ese género abunda en el Levante valenciano. Aunque también haya otros, los he conocido y les conozco, a los que lo de quedarse inmóviles ante el enemigo, esperando engañarle, no les va. A mí tampoco.
Jesús Catalá, obispo de Málaga desde 2008, llegó a la capital andaluza en medio de grandes esperanzas. Yo no las tuve nunca porque siempre me pareció un muermo con presencia. Los hay que son igual de muermos o más pero sin ella. Y se les nota todavía menos.
¿Eso es un bien o un mal? Pues «asegún» que dicen algunos. Si nadie se entera de que existen no brilla su ineptitud, su inanidad, su desgobierno, que tiene dos variedades, el de la nada y el despotilla. Que cada uno aplique la variedad que crea que le cuadra más. Yo me inclino por la segunda.
Sin embargo la inexistencia, que hay momentos en los que hasta se agradece, se hace imposible en otras muchas ocasiones. En las que se necesita encontrar al bombero, al policía, al taxista, al cura o al notario. Y hasta al obispo. En Málaga al último no suelen encontrarlo. O cuesta Dios y ayuda.
Tanto ponerse de perfil ha hecho que se atribuyan a Catalá enfermedades que seguramente no tiene. De lo que me alegraría mucho. De que no las tenga, que tratándose de obispos hay que hilar muy fino. Pues siempre hay imbéciles que me iban a reprochar el que me alegre de que le atribuyan enfermedades al obispo de Málaga. Tendrá enfermedades o no. Si no las tiene me parecería bellaco atribuírselas y si la tuviere, y graves, inútil el ocultarlas.
Yo no tengo ninguna bola de cristal que me descubra los arcanos del universo ni comunicación internáutica directa con ninguna persona de la Santísima Trinidad, con la Virgen y los Santos de Dios. Sólo me entero de lo que otros me dicen con acierto o sin él. No recojo todas las comunicaciones que recibo, no pocas inverosímiles y que nunca llegaron a confirmarse pero bastantes de ellas con excelente información. Mérito de ellas son los aciertos del Blog cuando los hay. No mío. Aunque alguno, por pequeño que sea tal vez tenga al hacer que esas personas me comuniquen lo que saben o creen saber. Sin ellas este Blog no existiría.
Hoy quiero recogeros algo que últimamente me llega repetido. No sé si será cierto o no, si tiene algún fundamento o ninguno. Os recojo el último recibido. Hoy mismo.
«Muy buenas, me llegan rumores tanto de la curia como del pueblo en general malagueño, rumores insistentes de que llega un nuevo obispo para la diócesis de Málaga, D. Ginés García Beltrán. Lo extraño es que nadie sabe donde iría D. Jesús Catalá que debería ser lo primero en saberse (Si a Mallorca, a la curia romana, a otra diócesis sería extraño o simplemente pasaría a emérito cosa muy extraña, pues no hay escándalos ni está tan enfermo). A ver si usted puede investigar o que le digan algo.
Un saludo afectuoso».
No soy ningún detective eclesial ni tengo la menor aspiración de ello. En eso no voy a estar. Y tampoco afirmo nada del caso en cuestión. ¿Hay verdad en ello? ¿Son ganas de algunos de que desaparezca Don Jesús? Pues vayan ustedes a saber que yo no lo sé. Pero de eso se está hablando y bastante, en Málaga. Os transcribiré sólo un correo de los varios que he recibido en ese sentido:
«Muy buenas, me llegan rumores tanto de la curia como del pueblo en general malagueño, rumores insistentes de que llega un nuevo obispo para la diócesis de Málaga, D. Ginés García Beltrán. Lo extraño es que nadie sabe donde iría D. Jesús Catalá que debería ser lo primero en saberse (Si a Mallorca, a la curia romana, a otra diócesis sería extraño o simplemente pasaría a emérito cosa muy extraña, pues no hay escándalos ni están tan enfermo). A ver si usted puede investigar o que le digan algo.
un saludo afectuoso».
Efectivamente para que a Málaga llegue un obispo se tiene que ir previamente el que está en ella. Eso de momento no ha ocurrido y sería condición sine que, non. ¿A dónde se podría ir Catalá? En este momento no hay apenas sitios y ninguno que suponga una promoción como la sería la de García Beltrán a Málaga ya que pasaría de Guadix con ap
enas cien mil católicos a otra que rebasa el millón y cuarto. ¿Tendrían al fin razón los agoreros de siempre que nunca ven cumplidas sus profecías aseguradas veinte veces con el tostón de Granada? Si eso llegara a cumplirse se trataría de una promoción muy discutible pues aunque ganaría a rango, arzobispal, se perdería casi medio millón de fieles.
Lo de Roma, en plena fase de disminución del aparato curial y teniendo que acomodar a los muchos sobrante de los organismos desaparecidos no parece probable. Osma-Soria y Plasencia sería reconocer hasta con banda de música la defenestración. Para eso quizá mejor auxiliar de Valencia. Otro más. Que ahí parece que caben los que le echen.
Lo de Mallorca parece rarísmo. Si le quisieran allí le habrían obispo de Mallorca ahorrándose el numero bastante sin sentido de Taltavull. Con el uno o con el otro, ¡Pobre Mallorca!
En 2017 quedan dos vacantes en teoría a considerar. Para este o para cualquier otro al que se quiera promover. Valladolid, que es arzobispado, aunque no llegue el medio millón y Getafe, que supera en fieles a Málaga. Pero para ello habría que aceptarle la renuncia con alguna precipitación al cardenal Blázquez, que la presenta el 13 de abril de 2017 o a López de Andújar que hará lo mismo el 13 de septiembre del mismo año. Con Blázquez, dada su inutilidad, le harían un bien a la diócesis no prolongando la prórroga, y como al obispo de Getafe le prolonguen un par de años tendríamos a Catalá con 70 pero parece ser que al actual Papa le encanta nombrar obispos mayores para diócesis importantes. ¿Aunque yo no comprenda la finalidad.
Supongo que lo que le gustaría a Catalá sería volver a su tierra como arzobispo valentino. Cañizares presentará la renuncia en octubre de 2020 y no me parecería extraño que se la adelantasen por el párrafo segundo del 401. Y sin la menor duda por los motivos dignos. Yo le encuentro muy mayor, mucho más que Don Carlos Osoro, que le supera en pocos meses o que Omella, que le va a la zaga en otros pocos.
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