
Y tal vez se esté dando una situación dicotómica entre su entusiasmo por el Papa y sus propias convicciones. De las que supongo no les va a apear ni el mismo Papa. Aunque lo intente.
Posiblemente se esté dando un encuentro idealizado de un desencuentro real. Unos jóvenes muy mayoritariamente de derechas aplaudiendo a un Papa izquierdoso. Y no por ser de izquierdas sino por ser Papa. Y un Papa acostumbrado a los vacíos que se encuentra aclamado por una multitud que representa lo que el Papa crítica habitualmente.
Pues ya me dirán ustedes que futuro tiene eso.