Son incansables en su fidelidad a la misa tradicional. Ya tienen programado el III Encuentro Summorum Pontificum con intervención de Don Nicola Bux y asistencia del señor obispo de Málaga que está teniendo una actitud ejemplar con esta parte de sus fieles a los que ha conquistado totalmente. Que diferencia con Pepito el Dilatorio, más falso que un duro de chocolate, a quienes los onubenses amantes de la misa tradicional han calado ya totalmente comprobando que el melón era pepino. Un poco de paciencia porque el 5 de diciembre del año que viene, menos ya de quince meses, presentará la renuncia de la diócesis. Y cuando se la acepten le ocurrirá lo que le pasó en Santander, excepto sus cuatro paniaguados, indiferencia total ante su desaparición. En la diócesis de la Bien Aparecida fue el Bien Desaparecido y en la del Rocío, una helada que quemó lo poco que quedaba.
Los andaluces de chapeau
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