
Dos muestras hoy. Serrano Oceja y Tosatti:
Si es que el abuso de Anís, los abusos, terminan dando cabezona. Que aparte de hacérselo pasar mal al ingeriente, ahí me las den todas, deja en muy mall lugar a quienes le sostienen y parecen animarle.
La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica es una muestra cumplida del actual caos eclesial. Inane ante delicta graviora impresentables en institutos antaño gloriosos y hoy agonizantes y corrompidos y activísima ante casos de mucha menos trascendencia al menos por la representatividad de unos y otros y a veces también por la escasa entidad de los hechos imputados.
Hasta el punto de que se da la impresión de que no se persiguen hechos sino talantes. Bula para los progresistas, por enormes que sean sus escándalos, y persecución implacable a quienes no se alinean con esas corrientes cuyo resultado es la muerte.
Braz de Anís es un peligro en la Iglesia, aunque desgraciadamente no sea el único. Pero sí de los más visibles porque a este le da agresiva además de pelucona. Y las mulas no deben entrar en la cacharrerías ni en condiciones normales. Hoy ya nadie acepta lo de díjolo Braz, punto redondo. Y si es con Anís, peor.