Que los hay. Como el de Charlotte.
Al que sus fieles le han dado una lección. A imitar.
¿Ah, qué le he insultado?
Pues ese era mi propósito.Era imbécil y ha quedado como imbécil.
El problema no es llamárselo a un obispo. Es que lo sea.
Como el de Charlotte
Que hay obispos imbéciles. Como el de Charlotte.
Y fieles de matrícula de honor. Como los de Charlotte.