Y que debería terminar de una vez por el bien de la archidiócesis que es la verdaderamente perjudicada. Y que puede serlo todavía más. En su fama y en sus euros.
Y lo del arzobispo querellado por quienes eran sus hombres de confianza, elegidos y nombrados por él, de aurora boreal.
Yo no voy a poner la ilustración de Religión Confidencial porque San Jorge engaña sobre el fondo del asunto.