
Cuando tantos institutos religiosos agonizan algunos, aunque desgraciadamente muy contados, crecen y hasta en casos, espectacularmente: Iesu Communio, el Mater, la Enseñanza de Talavera, las dominicas de Lerma, las clarisas de Belorado y Cantalapiedra, las religiosas de Santa María del Sagrado Corazón, la Siervas de la Virgen de Matará, las dominicas de Lerma…
Y las clarisas de Soria,
Os enlazo un artículo que habla de ellas:
No todo está perdido. Algunas gracias a Dios se salvarán y mantendrán la vida religiosa en la Iglesia.
Incluso al que asó la manteca se le ocurriría lo de copiar y pegar. A Braz de Anís, Chámame Pepe y a las superioras de las agonizantes, no. Pues a seguir cerrando hasta que le toque al último.
Otras, como las clarisas de Soria, abriendo.