
Un caso más de los infinitos que confirman la muerte de la vida religiosa en España porque las religiosas, con escasísimas excepciones no se mueren, se han muerto ya desde hace ya bastantes años
Esa comunidad era imposible, solo está ya para que las cuiden. Y no cabe duda que bien merecidos tienen todos los cuidados que se les puedan prestar. Viéndolas es maridiano que ya no pueden prestar ninguna ayuda en ninguna comunidad agustina a la que pudieran ir destinadas, Donde vayan serán una carga y no un auxilio. Y estoy convencido que se merecen la mayor atención de la orden o congregación a la que pertenezcan. Pero lo que no puede no puede ser y además es imposible