En la mañana del lunes, la Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció que las citas del Papa Francisco programadas para ese día habían sido canceladas, otra vez y van…, debido a «síntomas leves de gripe» acompañados de fiebre. Según el comunicado, la decisión se tomó «por precaución», tal como ocurrió el sábado 24, por un «caso leve de gripe». Otro ir y venir de gripes leves que se van repitiendo con demasiada frecuencia. Cuando se toma está decisión es porque el Papa Francisco ‘no puede con la agenda’ y que esto se repita con tanta frecuencia hace saltar todas las alarmas.
Una salud precaria de hierro. Las condiciones del Papa Francisco empiezan a causar preocupación, sobre todo por su edad y las dolencias que ahora le acompañan periódicamente. El sábado por la mañana el Vaticano canceló todas las citas del día (tenía prevista una reunión con los diáconos de su diócesis) a causa de la fiebre. Ayer, en el Ángelus – bastante pálido – se presentó a los fieles.
Persisten las molestias ligadas a las secuelas de la infección pulmonar. Hoy, por la tarde, está previsto un encuentro con los párrocos de una zona de Roma, que no ha sido confirmado… Los médicos que lo atendieron esta mañana sugirieron, casi impusieron, un reposo forzoso. Probablemente continuar con el tratamiento con aerosoles y quizás también con una nueva terapia con antibióticos. En diciembre, Francesco sufrió una grave infección pulmonar. El final de esta enfermedad le sigue molestando tanto que, cuando habla por el micrófono, se oye claramente de fondo ese típico silbido persistente de los problemas respiratorios.
Nicola Ferrara, profesor de Geriatría, reflexiona sobre la fragilidad del ilustre paciente. «A pesar de no disponer de elementos específicos, en personas de esa edad, incluso episodios muy banales de un día de gripe, de un resfriado, dada la fragilidad básica, pueden reducir significativamente las funciones. En una persona de 85-90 años, el reposo es fundamental, porque es más peligroso. Por tanto, la elección hecha por el Pontífice me parece una precaución más que aceptable».