
A Trillas, que es el gran conocedor hoy de la Iglesia catalana y sobre todo de la barcelonesa, cuando empezó a sonar su nombre le pareció un disparate y ahora, pasado un tiempo, hasta da la impresión de que le ilusionaría.
Expresa su evolución en un artículo que como todos los suyos es de muy recomendable lectura y meditación:
https://germinansgerminabit.blogspot.com/2026/09/el-runrun-de-bustillo.html
A mí, que en un principio compartí el disparate hoy ya no insistiría en eso.
Si es que hay que leer a Trillas.