
Hace pocos años había 10 provincias franciscanas en España, ahora tras la decisión de la provincia de Aránzazu de integrarse en la de la Inmaculada y desaparecer como provincia autónoma quedarán solo tres: la Inmaculada, Santiago y Portugal.
Más que ante una reorganización estamos ante una liquidación por derribo. En la provincia que desaparece quedaban 100 franciscanos de considerable edad la mayoría. Hasta el punto de que en 2030 apenas quedarán cuarenta de esos cien. Y muy mayores los más.
Y por lo que se lee en el artículo la provincia de Santiago está igual o peor que la de Aránzazu por lo que en breve seguirá sus pasos.
Es evidente que no lo han podido hacer peor.