Guadalix parece comprar

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¿Serán las ganas que muchos tenemos? Cierto que una golondrina no hace verano. Pero alegra verla.

Pues uno, con Specola y Guadalix. Que estoy seguro, y no es mera conjetura, piensan y quieren muy parecido.

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https://www.infocatolica.com/blog/cura.php/2404090854-nos-alegramos-infinitamente

 

 

Comentarios
1 comentarios en “Guadalix parece comprar
  1. Muy querido Paco Pepe (y consorte), no quisiera aguarle la fiesta, ni provocarle desazón con mi juicio negativo de la Dignitas Infinita. Empezando por el desmadejado hilván teórico. El fundamento de la dignidad humana está en el concepto de persona. No lo niega la Declaración pero no lo articula debidamente, lo que arrojaría mayor luz sobre la propiedad del sujeto. Partir del individuo, del sujeto, es lo que da valor a la dignidad. Siguiendo con la sistematización: antes del aborto tiene que haber creatura. Una creatura in fieri (gametos, cigoto, embrión incipiente)
    que los nuevos métodos de genética e ingeniería molecular pueden moldear a su antojo, al antojo del investigador. Es lo que se llama edición genómica. De eso, fundamental en bioética contemporánea, Tuyo no parece tener remota idea, o, siendo mal pensados, sí que la tiene porque otra entidad vaticana ha puesto paño al pulpito de los defensores de dicha manipulación. Sobre ese particular, quicio de lo que pueda venir después, ni una palabra. Habrá que seguir descubriendo la infausta desviación de la doctrina de la Iglesia, de la doctrina del evangelio con unas sobreactuadas remisiones a palabras inanes de Francisco o a las declaraciones de organismos internacionales sobre derechos humanos. Y lo comentaré, si me permite, a medida que se vaya desnudando la irrelevancia de ese documento pretencioso, porque esa es otra. Lejos de un documento del Dicasterio de la Fe parece un ensayo de un alumno en muchísimas expresiones: «comprensiones ambivalentes» (¿Cuáles?) «análisis original» , «estudio en profundidad», «importante aclaración» etcétera, etcétera, sin indicar en qué es original, ni dónde está la importancia, ni en qué profundiza. La literatura banal del porteño mayor y del porteño menor mueve a risa en más de un aspecto; por ejemplo, cuando habla del «famoso» (referido a un humanista italiano de escasa consistencia doctrinal) . De traca la referencia a una serie concatenada de teólogos que nada tienen que ver entre sí como Rosmini, Maritain y Rahner, sin indicar qué es lo que aportan ni a qué libro se refieren. Por supuesto, la interpretación de la persona tomista que hace Maritain nadie tiene que ver con la de Rosmini ni con la de Rahner. De hecho, Rahner disparata con soltura en su libro sobre la hominización. Y de verguenza ajena lo de la antropología posmoderna. ¿Usted, carísimo Paco Pepe, sabe a qué se refieren Tucho-Francisco? Yo tampoco. Parole, parole, que no resisten un escolar análisis de textos. Hay más. Mucho más en ese bodrio con pretensiones.

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