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El extrañísimo fenómeno que es el Camino de Santiago

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Este año, por primera vez en su historia, en la medieval no caben esas cifras, ha superado los trescientos mil peregrinos. Creo que es un fenómeno verdaderamente asombroso. Y me lo conozco muy bien aunque personalmente nunca haya recorrido el camino. Ni por mi edad estoy en situación de recorrerlo. Pero me lo conozco  muy bien. En su trayecto gallego y en Santiago. Me he tropezado por Castilla y León, desde el coche, con peregrinos. Uno, dos, tres. Pocos kilómetros más adelante otros tantos. Pero en Galicia, el francés y el de norte, que veo todos los años, es un auténtico hormiguero humano  todos los días de julio y agosto. Impresionante.

Bien sé que muchos no tienen fe o apenas rastro de ella. Pero se encaminan, movidos vayan ustedes saber por qué, a la tumba del Apóstol. Podían hacerlo a la de Marx, la de Elvis, Giner de los Ríos, Lola Flores, Di Stefano, Kennedy, La Pasionaria, Juan XXIII, Lady Dy, Perón… Para hacer ejercicio valen todas. Y para ligar, también. Y a Santiago con esfuerzo notabilísimo. No digo ya desde París o Roncesvalles. Incluso desde Sarria, Tuy o Mondoñedo. A pie. En bici desde cien kilómetros más. Pues, qué quieren que les diga. Por lo menos es rarísimo.

Algunos muy mayores, otros niños, los he visto en silla de ruedas empujados por admirables Cirineos. La subida tras dejar Portomarín descabalga a no pocos ciclistas. No digo ya nada del que empuja una silla de ruedas. Y el ascenso al Cebreiro es peor. Lo más curioso es que todos llegan con ganas de repetir. Dos nietos míos lo han hecho ya dos veces.

En Santiago la inmensa mayoría acude a abrazar al Apóstol. No pocos se confiesan y bastantes más acuden a misa. ¿Sólo por ver el botafumeiro? Pienso que algo más, por poco que sea, hay en los hondones de su alma. Una cola, a veces de una hora, para abrazar al Apóstol parece indicar indicar no sólo una superstición por muy imperceptible que sea.

Hace ya algunos años que la diócesis recibe a los peregrinos de manera notable. Les ha puesto un local muy accesible y verdaderamente espectacular para facilitar la obtención de la Compostela. Con acogida en diversos idiomas. Hay cultos para ellos. Y la catedral ha dejado de ser un patio de Monipodio para pasar a ser un lugar religioso. Con misas multitudinarias escuchadas con respeto general. Como si todos supieran que estaban en un lugar sagrado. Y sin que los servicios de orden, siempre presentes, tengan que intervenir. Algún sacerdote, que confiesa en el templo, porque allí nunca faltan confesores, me ha dicho que jamás ha escuchado confesiones como las que allí ha oído. Me añadía: No tengo que edificar a mis penitentes, ellos me edifican a mí. Años y años de pecado y sin saber bien por qué limpian su alma. Es sin duda obra del Apóstol.

En el maravilloso centro de acogida de Carretas, sólo él vale para justificar el pontificado compostelano de Don Julián Barrio, es posible que con algunos colaboradores que le animen, no se me ocurren muchos, llevan minuciosa cuenta de todo lo que se refiere a los peregrinos del Camino. Los que lo han recorrido no sé si con sangre, con ampollas seguro que muchos, a pesar de unos maravillosos calcetines que me dicen que hoy existen, y con lágrimas, con sudor es más que evidente, no se podrán  quejar de la acogida aunque a veces se demore por la multitud. Y la calle Carretas , antes olvidada pese a estar en los aledaños de la catedral,  es hoy un emporio.

Ecclesia nos da hoy unos datos apabullantes del Camino del pasado año. Creo que es bueno conocerlos.

https://www.revistaecclesia.com/record-absoluto-peregrinos-compostelanos-2017-301-006/

 

Comentarios
13 comentarios en “El extrañísimo fenómeno que es el Camino de Santiago
  1. He hecho el Camino de Santiago desde Roncesvalles CABALLO en un grupo de 8 caballos (y sus jinetes) mas tres o cuatro de nuestras esposas en los coches de apoyo. no lo hemos hecho en etapas semanales de 8 días durante tres veranos, aunque no lo completamos, nos falta la provincia de León, que creo que no contemplaremos, pues el que se trabajaba la logística desgraciadamente falleció hace unos años. El grupo en lo religioso no era homogéneo, todos católicos, pero unos practicantes, otros no; algo tiene el Camino, al llegar a Santiago los 12 que íbamos nos confesamos, oímos misa y comulgamos; alguno no iba a misa desde hacia años y sin presión, sin que nadie dijera nada a los otros así sucedió.

  2. ¡Que no, hijos míos! Que no puede haber una doble vida, que no podemos ser como esquizofrénicos, si queremos ser cristianos: que hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser en el alma y en el cuerpo santa y llena de Dios: a ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.
    No hay otro camino, hijos míos: o sabemos encontrar en nuestra vida ordinaria al Señor, o no lo encontraremos nunca. Por eso puedo deciros que necesita nuestra época devolver a la materia y a las situaciones que parecen más vulgares su noble y original sentido, ponerlas al servicio del Reino de Dios, espiritualizarlas, haciendo de ellas medio y ocasión de nuestro encuentro continuo con Jesucristo.

    El auténtico sentido cristiano que profesa la resurrección de toda carne se enfrentó siempre, como es lógico, con la desencarnación, sin temor a ser juzgado de materialismo. Es lícito, por tanto, hablar de un materialismo cristiano, que se opone audazmente a los materialismos cerrados al espíritu.

    ¿Qué son los sacramentos huellas de la Encarnación del Verbo, como afirmaron los antiguos sino la más clara manifestación de este camino, que Dios ha elegido para santificarnos y llevarnos al Cielo? ¿No veis que cada sacramento es el amor de Dios, con toda su fuerza creadora y redentora, que se nos da sirviéndose de medios materiales? ¿Qué es esta Eucaristía ya inminente sino el Cuerpo y la Sangre adorables de nuestro Redentor, que se nos ofrece a través de la humilde materia de este mundo vino y pan, a través de los elementos de la naturaleza, cultivados por el hombre, como el último Concilio Ecuménico ha querido recordar? (Cfr. Gaudium et Spes, 38). Se comprende, hijos, que el Apóstol pudiera escribir: todas las cosas son vuestras, vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios (1 Cor 3, 22-23).

    Se trata de un movimiento ascendente que el Espíritu Santo, difundido en nuestros corazones, quiere provocar en el mundo: desde la tierra, hasta la gloria del Señor. Y para que quedara claro que en ese movimiento se incluía aun lo que parece más prosaico, San Pablo escribió también: ya comáis, ya bebáis, hacedlo todo para la gloria de Dios (1 Cor 10, 31)..

    Esta doctrina de la Sagrada Escritura, que se encuentra como sabéis en el núcleo mismo del espíritu del Opus Dei, os ha de llevar a realizar vuestro trabajo con perfección, a amar a Dios y a los hombres al poner amor en las cosas pequeñas de vuestra jornada habitual, descubriendo ese algo divino que en los detalles se encierra. ¡Qué bien cuadran aquí aquellos versos del poeta de Castilla!:

    Despacito, y buena letra: / el hacer las cosas bien / importa más que el hacerlas (A. Machado, Poesías completas, CLXI.Proverbios y cantares, XXIV, Espasa-Calpe, Madrid, 1940).

    Os aseguro, hijos míos, que cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias, aquello rebosa de la trascendencia de Dios, Por eso os he repetido, con un repetido martilleo, que la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria…

    Vivir santamente la vida ordinaria, acabo de deciros. Y con esas palabras me refiero a todo el programa de vuestro quehacer cristiano. Dejaos, pues, de sueños, de falsos idealismos, de fantasías, de eso que suelo llamar mística ojalatera ¡ojalá no me hubiera casado, ojalá no tuviera esta profesión, ojalá tuviera más salud, ojalá fuera joven, ojalá fuera viejo!…, y ateneos, en cambio, sobriamente, a la realidad más material e inmediata, que es donde está el Señor: mirad mis manos y mis pies, dijo Jesús resucitado: soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo( Luc 24, 39).
    San Josemaría Escrivá. Amar al mundo apasionadamente.

    Extraordinario y ordinario no se oponen ciertamente, pero, o sabemos encontrar lo extraordinario en lo ordinario, o no lo encontraremos nunca.

  3. Unos van por hacer senderismo, otros por conocer a gente, otros por rutina porque lo hacen todos los años , otros por alejarse del ruido de una gran ciudad y cambiar unos díasla monotonía de sus vidas , otros por recordar a los peregrinos de la edad media , otros por motivos religiosos.
    Pero Dios puede tocar el corazón de todos y que alguien alejado de la fé empiece a acercarse a Dios con ese motivo o que se sientan interrogados por Dios que en el camino o en Santiago y noten que Jesús les dice ¿ Esa vida que tienes alejado de mi , no crees que es una pura equivocación ?

  4. Echenique,

    Con usted coincido en innumerables ocasiones, pero en esta usted se equivoca. La vida ordinaria no va contra la dimensión extraordinaria de ella. Como lo natural no se contrapone a lo sobrenatural.

    Usted comprenderá que es falsa la opción entre Medjugorje, el camino de Santiago o «el encuentro con Dios en la vida ordinaria, en el trabajo, la familia, la diversión, el ocio, la amistad, las aficiones, la misa, los sacramentos de la reconciliación y la eucaristía».

    No descarte la religiosidad popular, no descarte a Fátima, a Medjugorje, a la Virgen del Cerro en Salta, Argentina, entre otras expresiones de ella, oponiéndole la santificación por los medios ordinarios. Es un error, naturalmente, que la Iglesia no avala.

  5. El Camino de Santiago se empezó a poner de moda en tiempos de Felipe González, yo conozco cantidad de gente que lo ha hecho, pero lo hacen como algo deportivo como una prueba de resistencia de senderismo hay que tener en cuenta que también cuenta con albergues y está bien señalizado, cosa que según cuentan antes no lo estaba. Aquí en el País Vasco muchos pueblos han señalizado varios senderos como «camino de Santiago» (yo suelo hacer algo de senderismo) pero es marketing para promocionar determinadas comarcas o pueblos. Ahora bien, si alguno le aprovecha espiritualmente, bienvenido sea. Pero yo me remito un poco al día día que dice Echenique, la cosa no es llorar viendo a la Macarena, Medjugorge, o JmJ o Camino de Santiago, es el día a día de presencia de Dios en todas las cosas, iglesias medio vacías etc. Yo he visto en Tierra Santa y me lo han corroborada guías que acompañaban que muchísima gente sólo les interesaba meter el papelito con los deseos en el muro de las Lamentaciones y visitar la explanada de las mezquitas y se emocionaban más oyendo el almuecín de madrugada, que visitando la iglesia de la Encarnación de Nazaret. Así que «sólo Dios sabe»

  6. ¿ No estaremos propiciando una religiosidad, si es que se le puede llamar así, de lo extraordinario, de Santiago, Medjugorje, etc, dejando de lado la auténtica del encuentro con Dios en la vida ordinaria, en el trabajo, la familia, la diversión, el ocio, la amistad, las aficiones, la misa, los sacramentos de la reconciliación y la eucaristía ? Creo que san Josemaría Escrivá y sus proféticas tres campanadas están más vigentes que nunca.

  7. El Camino a Santiago no tiene la culpa de que los mercedarios recoletos no prosperen ni los Sacramentos se vayan dejando de lado por entenderse como una ceremonia insípida e intrascendente.
    En todo caso y a pesar del Camino a Santiago la culpa la tendrán los mercedarios recoletos y similares, hombres o mujeres, que han dejado de tener sentido de actualidad , así como los Sacramentos de la Iglesia y hasta la misma Iglesia si lo que se propone es secularidad buenista que no deja de ser secularismo y profanidad.
    ¿Se puede saber qué sentido de trascendencia sobrenatural ofrecen hoy los mercedarios recoletos, y similares hombres o mujeres, los Sacramentos de la Iglesia y la propia Iglesia? Se dice que la Iglesia de Jesucristo no es una ONG sino un Hospital de Campaña. Luego hacen falta sanitarios del cuerpo y sanitarios psicológicos; ni sacerdotes liturgos de Cristo ni monjas o monjes o religiosos activistas ni clase alguna de orantes como dedicación, en consecuencia ni templos.
    Los peregrinos, aun en el caso de agnósticos o ateos, peregrinan a Santiago para demostrarse a sí mismos que son resistentes, a las inclemencias del día y de la noche cuando los tiempos se vuelven inclementes, a la fatiga, a las necesidades fisiológicas y mentales. Un Camino al Fin de la Tierra donde comienza el mar océano, imagen de la vida en la tierra y su zambullida final en la que es inmensidad, aunque haya quienes la llamen nada..
    Un Camino que tantos millones de hombres y mujeres recorrieron desde el hallazgo del sepulcro de los restos mortales de Santiago el Mayor en el Campo de la Estrella, buscándose a si mismos, buscando el alma tantas veces intuida aunque negada por inmaterial.
    Caminado paso a paso por una tierra que habían visto, sentido y olido penitentes voluntarios privados o públicos arrepentidos, transitando las tierras donde quedaron impresas las vibraciones magnéticas de la predicación del Apóstol y la mirada de la Virgen María.
    Más Allá que no es un simple Plus Ultra físico. Es el más allá de un sentir indefinible de nosotros mismos , es la búsqueda del encuentro con Cristo Jesús en uno de sus Apóstoles, es la sobrenaturalidad aunque no se crea en ella porque fallecemos físicamente, pero nuestro yo permanece fuera del tiempo y el espacio.
    No es necesario tener noticia de Breviario de los Apóstoles ni De ortu et obitu Patrum ni del Arca Marmorica ni siquiera del lugar primero Bis-ria del Iria-Padrón. El hecho es que la cristiandad hispánica no se implantó, como consta en San Pablo en Carta a los Romanos, desde la Roma donde se estableció Pedro. Ni la Hispánica ni la Hibernia, luego otro Apóstol antes de la llegada de Pedro a Roma predicó e implantó el inicio del cristianismo en Hispania , desde el año 37 al 43 en que un Herodes degolló a nuestro Santiago tuvo tiempo Santiago Apóstol para dejar la huella de su cabalgada en Hispania.
    La intuición inexplicable de la llamada al Reino de Dios en sus pasos iniciales nos atrae irresistiblemente . Es la Transfiguración que Santiago, junto con su hermano Junn y Pedro, presenció . Y el eco de la Voz que resonó y sigue resonando.
    ¿A quién puede extrañar esta llamada primigenia en un tiempo de sordos de espíritu y mudos lingüísticos?

  8. Extraordinario post, don Francisco José. Me encanta verle entusiasmado y con motivos para ello. Todo lo que gira en torno al gran fenómeno de la peregirnación al sepulcro del Apóstol es maravilloso, ¡cuántos milagros se estarán obrando que darán fruto en su momento! No vale oponer a ello que no haya efecto sobre realidades que nada tienen que ver con el Camino. En la Edad Media en todas partes había hermandades que unían a los que había hecho el Camino, y eso sí era un semillero de vida cristiana con efectos locales.
    Una sola objeción al post: en los siglos XII y XIII, en el mejor momento de la preregrinación, se llegaba al medio millón de peregrinos en los años de jubileo. En una Europa de 50 o 60 millones de almas. Aún estamos lejos de aquello.

  9. Puro marketing….solo llenar las alforjas.Como esposible que con tantos peregrinos ni ua sola vocacion para los 5 conventos de clausura de la ciudad…carmelitas descalzas con menos de 20,clarisas con ayuda de otro convento.mercedarias descalzas abandonadas por su propia orden y con solo 10 monjas.dominicas a duras penas y las unicas con muchas monjas las benedictinas con 37 monjas….mucha compostelana…pero ni una sola mencion a la vida consagrada de la ciudad…menudo teatro

  10. «Podían hacerlo a la de Marx, la de Elvis, Giner de los Ríos, Lola Flores, Di Stefano, Kennedy, La Pasionaria, Juan XXIII, Lady Dy, Perón… Para hacer ejercicio valen todas. Y para ligar, también.»

    Pero esas peregrinaciones seguramente no contarían con los hermosísimos paisajes naturales y monumentales del Camino de Santiago. Si a esto unimos la publicidad que se le hace…

  11. Si Echenique mucho camino Santiago mucho JMJ, mucho procesiones, pero luego en las parroquias cabezas blancas y cada vez menos por defunción claro.

  12. ¿ Y eso se nota en una revitalización de las parroquias, de las asociaciones, prelaturas y movimientos eclesiales ? Ojalá me equivoque pero me temo que no.

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