
Lo que procedería es que le aceptaran la renuncia por evidentes motivos de salud. Y la que sigue armando en base a una absurda elucubración mental.
La Virgen está tristísima porque la han desahuciado de su casa de toda la vida donde vivía tan feliz.
Ese traslado de los propios sentimientos a una imagen que no puede tener sentimientos parece reclamar un urgente tratamiento profesional.