Para verlo. Seguro que no pocos lo hubieran deseado para su diócesis.
Un obispo sin bozal.
Y solicitando todos los permisos y guardando todas las prescripciones.
Aquello del miren, comparen y después, compren.
Yo, hace mucho tiempo que he mirado, comparado y comprado.
Quienes quieran otra cosa, es su gusto.
A mí nunca se me ocurrió comparar el olor a oveja con el buen olor a Cristo. Cualquier pituitaria, no estragada, lo entiende. Y las que no lo entiendan, al otorrino.
Pero no nos perdamos en naderías.
Un Corpus, un obispo y Alcalá…