
Ni cabe exigírselo.
No vive, come y duerme en la catedral. Muchísimos días ni la pisa y no incumple con ello sus obligaciones. El régimen diario de la misma no es cosa suya sino del deán y del cabildo. Y lo normal es que confíe en ellos para la marcha normal de la catedral.
Así que me creo sin problema alguno que fue el primer sorprendido cuando vio el escandaloso vídeo que rechazó indignado. Creo que no hay nada que criticarle. Y la desautorización del deán no ha podido ser más pública y explícita. Cierto que no le ha fusilado al amanecer en el claustro ni le ha quemado en una pira en la plaza de la catedral pero ¿hasta esos extremos vamos a llegar en la exigencia? ¿Y si llega a haber pira criticaremos que la leña no sea de encina?
A mi me parece que el arzobispo ha estado en su lugar y que no merece críticas sino felicitaciones,
Y tampoco se puede responsabilizar al cabildo en pleno lo que es solo responsabilidad de algunos capitulares, ¿Se comunicó al cabildo lo que se iba a ejecutar? Muchos se enteraron, y con indignación, cuando vieron el vídeo.