Yo, de la Caram, ni jaculatorias. En el caso improbabilísimo que salieran de su boca.
«Hasta Sor Lucía Caram ataca a Torra en su enfrentamiento con Omella»
Pero tratándose de mi muy admirado Antoninus Pius, sin reconocerle nada a la argentina, que si acierta en algo será por casualidad, como la flauta del burro, ni el menor atisbo de polémica con él. Es que a mí esa monja me produce erisipela solo al verla.