
Merecidísima. Fue un buen arzobispo de Ayacucho y un excelente cardenal arzobispo de Lima.
https://arzobispadodelima.org/blog/2019/02/23/hijos-de-mi-alma-los-llevo-a-todos-en-mi-corazon/
Se lo han cepillado, el han es una concesión retórica, una vez más elusiva, pero uno elude, en su casa, lo que le da la gana. Ni un mes de prórroga.
¿Quiso alargarlo con alguna indignidad de segunda fila? Uno piensa que sí y además sin enterarse de que la pequeña mezquindad no iba a servir para nada. ¿Cipriani y el Opus son así, Señora? Pues uno, en su nadedad, no va a decir en su apoyo que a España no la traigo a colación y que uno, desde su nada, tampoco es así.
Va a ser imposible que su sucesor, de corto pontificado y plomo en ambas alas pueda llegarle a Cipriani ni a la suela de los zapatos. Es muy complicado encontrar sucesor a un Marcelo González, a un Quiroga, a un Iguacén, a un García Burillo o, no lo voy a callar, a un Rouco. Aunque a mí la suerte del nuevo arzobispo de Lima, por mala que la espere, que la espero, me la trae bastante al pairo. Si resulta un desastre, que me parece más que probable, la responsabilidad será de él y de quien lo nombró. Otra más.
Lo que no sé es si Cipriani, una vez pasado a más cómoda vida, va a desaparecer o seguirá siendo, como emérito, un referente de la Iglesia peruana y de la universal. En sus manos está. A mí me alegraría. Hasta es muy probable que vote al sucesor de Francisco. Pero eso es cosa suya. Aunque también es posible que haya salido escaldado.