El derrumbe del catolicismo en Nicaragua

Resultado de imagen de hundimiento

Y en Guatemala creo que es peor. Países en los que no hace mucho eran en el cien por cien o casi católicos. Tal vez quedaran algunas pequeñas tribus por evangelizar.

Hoy aquello es una ruina. El Vaticano acaba de dividir el hasta ayer vicariato apostólico de Bluefields (Nicaragua) en dos diócesis: Bluefields y Siuna. Nada que objetar. Allí sabrán lo que debe hacerse. Lo verdaderamente alarmante son los datos, con bastante probabilidad al alza, que nos da Roma de las nuevas diócesis.

La de Bluefields, de 457.000 habitantes ya tiene sólo  260.000 católicos. Y la de Siuna, de 536.000 apenas 363.000. Y como digo, cifras que creo son al alza. Como para correr a alguien a gorrazos como poco. Es una catástrofe inmensa que no parece que a corto plazo se vaya a corregir sino a incrementar. Algunos lo han hecho enormemente mal.

No es responsable el Papa Francisco de este hundimiento católico en Centroamérica pero sí creo que su pontificado no lo ha reducido en nada. Va a continuar. Su línea allí no arregla nada. Y me temo que en otros lugares tampoco. Eso irá creciendo en unos países que desde el siglo XVI empezaron a ser católicos y llegaron a serlo en su práctica totalidad para pasar a ser pronto una minoría. Y menguante. Pues como para que Papa y obispos reconsideraran su hacer. Más bien su mal hacer. Cada uno en lo que le corresponda. Si es que a este paso vamos a quedar sólo los cabreados. ¿Es buena política que se dediquen a seguir dándonos  patadas en los cataplines?

 

 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando