Cobo atosigante, repelente e indignante

En todas mis convesaciones, con sacerdotes y seglares, que estosos días fueron numerosas, dos cuestiones resultaron recurrentes: el éxito extraordinarios del viaje y del Papa y los desaforados y constantes intentos de Cobo por chupar rueda y chupar cámara. Un  sacerdote me lo resumió así: «se pasó cantidad». Y la perfecta actuación del arzobispo de Barcelona y de los obispos de Canarias y Tenerife que entendieron clarísimamente cual era su papel secundario y lo realizaron con toda dignidad, logrando además un doble efecto que estoy seguro no se propusieron pero que resultó así de su actuación; quedar ellos estupendamente y dejar en su miseria al cardenal de Madrid que quedó como un patán que no sabiendo recibir a un alto personaje pretende serlo él disputándole absurda  e inútilmente su protagonismo y consiguiendo dejar patente a todo el mundo su miseria.

También me comentaron no pocos su afán por borrar absolutamente al presidente de la Conferencia episcopal.

Creo que si algo fue un fracaso en este viaje rebosante de éxitos fue Cobo. Lo dicho: un patán.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando