Ángel Rubio, obispo emérito de Segovia y auxiliar permanente de Toledo habla de la guadalupense y la guadalupana

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https://www.religionenlibertad.com/opinion/667410757/decalogo-guadalupe-guadalupana.html

Y yo voy a hablar, brevísimamente, de Ángel Rubio.

Desde tres afirmaciones: Es una buenísima persona, un dignísimo obispo y un chollo para la archidiócesis toledana y sus arzobispos.

A Don Ángel le quiere todo el que le conoce y  en la archidiócesis primada le conoce todo el mundo.

La ha recorrido, y la sigue recorriendo, con sus 83 años, desde  la sonrisa permanente, la sencillez en la mitra, la humildad en la persona, la afabilidad en el trato y la bondad que le acompaña siempre. Con él no hay reticencias, reservas, recelos. Nadie los entendería con una persona que sobre todo se da.

Todo esto ha hecho de él un dignísimo obispo desde sus primeros días como auxiliar de Toledo, cargo para el que fue nombrado en 2004 y en el que permaneció hasta su promoción a Segovia en 2007. En 2014 volvió a ser, aunque esta vez sin nombramiento oficial, eficacísimo obispo auxiliar de Toledo. dispuesto siempre a lo que se le pidiera.

No fue un obispo lumbrera titular de grandes diócesis o de puestos relevantes en la Iglesia española. Era simplemente el obispo bueno, el obispo querido, el que estaba siempre donde debía estar. De ahí que le califique de dignísimo obispo.

Y un chollo, una suerte, para los arzobispos de Toledo que siempre contaron en él  con un auxiliar permanentemente dispuesto y gratuito.

Así que, querido Don Ángel, querido de tantos, quiero en nombre de muchos darle las gracias por ser como es.

Sobre todo, bueno.

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