Al margen de Yunque

Congreso No soy beligerante en la cuestión. Conozco a personas que se dice son Yunque que me parecen católicos ejemplares. Y algunos de ellos, no tantos, muy buenos amigos míos. Sólo uno me dijo abiertamente que era de esa organización. Como también conozco a otras personas, muchas más, que también me parecen católicos de diez y que no son de Yunque. A un obispo de los más contrarios a ellos, el auxiliar de Getafe, le tengo por uno de los mejores obispos de España. No mantengo con él trato habitual pero sí muy cordial las raras veces que nos encontramos.  Desconozco juramentos, caso de que los haya, métodos de captación, jamás intentaron captarme, y otras cuestiones que se cuentan. Pues eso es todo lo que puedo decir sobre Yunque. Me parece de broma hablar de ellos como de una organización secreta cuando todo el mundo conoce los nombres de quienes se dice son sus dirigentes. Si eso es un secreto no creo que haya ninguno peor guardado. No escribo estas líneas ni en defensa ni en contra de Yunque. Es cuestión en la que de momento, y no tengo intención de que ese momento sea pasajero, es ajena a mis propósitos. Sus campañas contra el aborto, que me parecen meritorísimas, las suscribo totalmente. Como cualquier otra en ese sentido. Que no son muchas. Y el congreso Todos somos nazarenos, en apoyo de los mártires del Islam me ha parecido glorioso. Ya me hubiera gustado que la Conferencia episcopal lo hubiera organizado. Con nuestros obispos en pleno unidos a los mártires de Cristo. Pero todavía les estamos esperando. Ese inmenso vacío, ese repugnante vacío, lo han intentado llenar, con muchos menos medios y una muchísima mayor voluntad, una organización de fieles que hasta es posible que sea Yunque. Pues si así fuere, bendito Yunque. Aunque tenga defectos. Como todos. Los obispos también. Y uno de ellos, en mi opinión muy grave, el de no movilizar a los católicos en favor de nuestros hermanos crucificados, degollados, asesinados por creer en Dios Nuestro Señor. Que le digan al Patriarca sirocatólico, a los obispos de Nigeria, todos ellos con su vida en peligro, al marido de Asia Bibi y a su hija, a todos los que han vivido unos días de afecto y solidaridad que quienes se lo han mostrado tan ostensiblemente y entre los que se han encontrado felices, son gente eclesialmente sospechosísima y a los que se les niega la entrada en algunas diócesis españolas. Se quedarían con los ojos a cuadros. A mí me hubiera gustado que ese congreso lo hubiera organizado la Iglesia española y que tras su celebración en Madrid, con actos multitudinarios presididos por los obispos, se repitiera en otras diócesis españolas. No ha sido así. Lo montaron unos «méndigos» que parece que además, en alguna proporción, son de Yunque. Pues, qué quieren que les diga. Mañana cierra Yunque, o lo cierran, y mi vida sigue siendo igual. No se clausura un local al que asistía, unas reuniones que me tenían como participante, una cuenta corriente a la que contribuía… Si sus actividades, en las que alguna rara vez participaba, asistiendo a una manifestación o acudiendo a una cena, donde todos los presentes me parecían buenísima gente, desaparecieran, pienso que la Iglesia española, salvo que los obispos tomaran el relevo, cosa harto improbable, perdería. Pero ella sabrá lo que hace. Aunque a veces ni ella misma lo sepa. Como cuando pide un minuto de silencio por esos a los que otros, sin duda malísimos, les dedican un congreso. Pues os dejo una crónica del mismo en un medio que no es precisamente eclesial. Del malvadísimo Federico Jiménez Losantos. Estamos en un mundo de locos. En el que los que nos defienden son los «malísimos» y quienes nos deberían defender viven en el morfandolio de la incelutria dedicados a combatir a los más o menos afines como si ellos fueran los verdaderos enemigos de la Iglesia. Algo así como si en la batalla del Ebro el mando nacional considerara que sus verdaderos enemigos eran los piojos. Y no estoy llamando piojo ni a Jiménez Losantos ni a Hazte Oír. Creo que se me entiende. http://www.libertaddigital.com/espana/2015-04-19/los-ninos-cristianos-hablan-de-que-van-a-decir-cuando-sea-su-turno-de-ser-degollados-1276545948/

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