
¿Se han vuelto locos en el Vaticano? ¿Simplemente imbéciles?
Ahí sí que estaría justificado un manotazo que pusiera en la puerta del SCV, con absoluta prohibición de volver a entrar, al memo que consideró apropiada esa estupidez medio erótica.
Ni la mano del Papa dando cachetes a la monja ni la cara del bailarín en el eso de la contorsionista