Hoy pasamos de las musas al teatro.
Mariano Rajoy, que no trabaja en exceso pero se reúne mucho fumando estupendos cigarros habanos,se encontrò en junio pasado con Jaime Mayor Oreja. Son viejos conocidos y pocas sorpresas pueden darse el uno al otro.
El democristiano tan sólo le pidió una cosa,reformar la ley del aborto de Zapatero.Rajoy asumió el compromiso.Jorge Fernández ,que aúlla en el oído del César,susurraba la misma propuesta a su íntimo amigo ahora Presidente.
Alberto recibió la orden tajante de Mariano: presentar una nueva ley del aborto.
Jaime Mayor tiene ahora allanado el camino para aceptar ir como número uno para las europeas y evitar la defección de los votos pata negra del Partido Popular.
La ley serà cambiada pero ninguna mujer líder de primera línea del PP ha mostrado apoyó público a dicho cambio. Ni Soraya,ni Dolores,ni Esperanza ni la propia ministra del ramo,Ana Mato han dicho esa boca es mía.
Quieren legislar sin hacer el trabajo previo de explicar,guiar y convencer. Flaco servicio para los intereses del nasciturus.Pero en todo esto ¿a quién rayos le importa de verdad el nasciturus?
